La capacidad de imaginar puede parecer innata para muchos, desde visualizar paisajes hasta evocar rostros de seres queridos. Sin embargo, esta habilidad puede verse afectada por lesiones cerebrales. Recientemente, un grupo de investigadores del sistema de salud Mass General Brigham ha identificado una zona específica del cerebro que es crucial para la formación de imágenes mentales.

Este descubrimiento se centra en una área denominada "nodo fusiforme de las imágenes mentales", que actúa como un centro esencial para la imaginación visual. Cuando esta región sufre daño o pierde conexión con otras partes del cerebro, las personas pueden desarrollar afantasía adquirida, una condición en la que se vuelve imposible crear imágenes mentales.

Los hallazgos, publicados en la revista Cortex, aportan claridad sobre las razones por las cuales algunas personas pierden esta capacidad tras sufrir un accidente cerebrovascular o un traumatismo craneoencefálico. El estudio, liderado por el neurólogo Isaiah Kletenik, analizó casos de pacientes que habían experimentado esta pérdida y encontró un patrón de daño concentrado en el mismo punto de la red cerebral. Este nodo, ubicado en el giro fusiforme, es esencial para generar representaciones visuales internas, funcionando como un "interruptor" que conecta las áreas de memoria, percepción y creatividad.