El inicio de marzo ha traído consigo nuevos desafíos para la economía argentina, ya que la inflación ha vuelto a ser motivo de preocupación. Aunque el Gobierno celebra la reciente aprobación de reformas laborales y del Régimen Juvenil Penal, la variación de precios podría alcanzar el 3% a nivel nacional, con la Ciudad de Buenos Aires ya superando este umbral crítico. Este escenario es particularmente relevante en un contexto de tensiones internacionales, como la guerra entre Estados Unidos e Irán, que podría impactar en los precios locales.

Recientemente, la consultora Equilibra reportó un incremento en los precios del 1,7% durante los primeros cinco días de marzo, en comparación con el 1,3% de la semana anterior. Este aumento se debe, en gran parte, al incremento del 2,5% en los precios regulados, impulsados por el alza en el transporte público y en las tarifas de los servicios energéticos. Además, el conflicto en Medio Oriente ha provocado un aumento en el costo del petróleo, que superó los 90 dólares por barril, lo que afecta el precio de la nafta y, por ende, el costo de vida en el país.

En el sector alimentario, el precio de la carne sigue siendo un factor determinante, contribuyendo en 0,3 puntos porcentuales a la inflación núcleo, que se sitúa en un 1,8%. Asimismo, el inicio del ciclo escolar ha llevado a un incremento del 0,4% en el rubro educación. A pesar de esto, se observó una caída del 0,7% en los precios estacionales, gracias a la estabilidad en la indumentaria y la disminución en el costo de frutas y verduras. Sin embargo, la reciente firma de un acuerdo con Estados Unidos para aumentar las exportaciones de carne podría ejercer más presión sobre los precios internos, complicando aún más la situación.

La consultora Labour Capital & Growth (LCG) también ha señalado una desaceleración semanal en los precios de los alimentos, aunque la inflación mensual promedio se mantiene en torno al 4%. En la primera semana de marzo, el incremento en los precios de los alimentos fue del 1,6%, comparado con el 2,5% de la misma semana en febrero, siendo la carne la que más impacto tuvo con un aumento del 1,8%. A pesar de las fluctuaciones, la situación económica sigue siendo delicada y requiere seguimiento constante.