En un hecho inquietante, un feto fue encontrado el miércoles 13 de mayo de 2026 durante una revisión rutinaria en una planta de líquidos cloacales ubicada en el camino de la Chacra de la Merced, en las proximidades de la ciudad de Córdoba. Este descubrimiento marca el segundo episodio de este tipo en el mismo establecimiento en un lapso inferior a dos meses, lo que ha impulsado la apertura de nuevas investigaciones por parte de las autoridades judiciales. La reiteración de estos hallazgos en un corto período ha encendido las alarmas y plantea serias interrogantes sobre la procedencia de estos restos humanos.

El hallazgo fue reportado por el encargado de la planta, quien, al realizar las tareas de control en el sector de los piletones, encontró los restos humanos y no dudó en dar aviso a la policía. Este hallazgo se suma al primer caso, que se registró el 16 de marzo, donde empleados de la planta encontraron otro feto de aproximadamente diez centímetros en un área cercana al desagote de camiones. Ambos incidentes ocurrieron dentro del mismo predio, lo que lleva a las autoridades a considerar la posibilidad de una conexión entre ambos casos y a investigar más a fondo las circunstancias que rodean estos descubrimientos.

Las autoridades judiciales de Córdoba han calificado estos eventos como extremadamente graves, lo que justifica la necesidad de una investigación exhaustiva para determinar el origen de los fetos y si hay responsables, ya sean internos o externos al establecimiento. Las diligencias siguen en curso bajo la supervisión de la Fiscalía de Instrucción, y se espera que se tomen medidas adicionales para esclarecer cómo estos restos terminaron en el sistema de tratamiento de efluentes. La recurrente aparición de estos hallazgos genera preocupación no solo en la comunidad, sino también en los organismos de control que supervisan el funcionamiento de la planta.

La investigación se centra en averiguar cómo pudieron los fetos ingresar al sistema de líquidos cloacales y si existe alguna relación entre los dos hallazgos. La proximidad temporal y geográfica de ambos incidentes despierta sospechas sobre el cumplimiento de los protocolos de seguridad en la planta y sugiere la posibilidad de que este lugar se haya transformado en un punto de disposición clandestina de restos humanos, lo que complicaría aún más la situación legal de los involucrados.

Un caso similar ocurrió el 11 de mayo de 2026 en la ciudad de Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos, donde una vecina encontró un feto de seis meses de gestación en un contenedor de basura. Este descubrimiento también motivó la intervención de las fuerzas policiales y el inicio de una investigación judicial para determinar la identidad del responsable y las circunstancias del hallazgo. La conexión entre estos casos podría ser más que coincidente, lo que ha llevado a las autoridades a estar alerta y a investigar posibles patrones en estos macabros descubrimientos.

Las fuerzas policiales están analizando las grabaciones de las cámaras de seguridad en el área para intentar reconstruir la secuencia de eventos que llevaron a estos hallazgos. En la investigación participan agentes de la Policía Científica, quienes junto a una médica de turno, se presentaron en el lugar donde fue encontrado el feto en Concepción del Uruguay. Este feto, que se estima tenía alrededor de veinticuatro semanas de gestación, fue trasladado a la morgue del Hospital Justo José de Urquiza para llevar a cabo estudios forenses, mientras que la fiscalía se encarga de coordinar los peritajes necesarios para determinar las causas y responsables de estos casos tan preocupantes.

La falta de registros de ingresos y la naturaleza de estos hallazgos dificultan la investigación, por lo que las autoridades están trabajando arduamente para recopilar la mayor cantidad de información posible. La comunidad está en estado de alerta ante la posibilidad de que estos incidentes sean parte de un patrón más amplio y esperan respuestas claras por parte de las autoridades competentes. En este contexto, la urgencia de la situación exige un enfoque riguroso y responsable por parte de los organismos de control para asegurar que hechos como estos no se repitan en el futuro.