Este lunes, Felipe Pettinato se enfrenta a un momento crucial en su vida: la lectura del veredicto en el juicio que se lleva a cabo en su contra por la muerte de su neurólogo, Melchor Rodrigo. Este caso ha captado la atención de la sociedad y los medios de comunicación, no solo por la figura pública de Pettinato, conocido por su carrera como imitador y streamer, sino también por la gravedad de los cargos que se le imputan. La tragedia se remonta a la madrugada del 16 de mayo de 2022, cuando un incendio en el departamento de Pettinato en el barrio de Belgrano resultó en la muerte de Rodrigo, quien había estado a cargo de su tratamiento por adicciones.
La familia del fallecido, liderada por la madre de Rodrigo, de 81 años, sostiene que Pettinato es responsable de este trágico suceso. Ellos han solicitado una condena de 15 años de prisión por el delito de estrago doloso seguido de muerte. Esta calificación penal es la misma que se aplicó en el caso de la tragedia de Cromañón, lo que añade un peso significativo a la acusación. Sin embargo, el fiscal Fernando Klappenbach ha presentado una visión diferente, sugiriendo que la muerte de Rodrigo podría haber sido un accidente y solicitando una pena de 4 años y 7 meses por estrago culposo.
El contexto legal es complejo: el delito de estrago doloso seguido de muerte conlleva una pena que oscila entre 8 y 20 años de cárcel. Si el tribunal encuentra culpable a Pettinato, esto marcaría su segunda condena, ya que ya enfrenta una sentencia de nueve meses en suspenso por abuso sexual simple de una joven de 15 años. Esta situación podría influir en la decisión del tribunal, que se ha visto envuelto en un mar de testimonios y versiones contradictorias a lo largo de las audiencias.
Durante las últimas semanas, el Tribunal N°14, presidido por el juez Enrique Gamboa, ha escuchado a más de 15 testigos que han presentado sus versiones sobre lo ocurrido esa fatídica noche. La autopsia reveló que Rodrigo sufrió quemaduras de tercer grado en el 90% de su cuerpo, y los forenses determinaron que el neurólogo aún estaba vivo cuando el fuego comenzó a consumirlo, mientras se encontraba bajo los efectos de un psicofármaco. Esta información ha alimentado la controversia y las especulaciones sobre las circunstancias del incendio.
Las pericias realizadas por el Cuerpo de Bomberos de la Policía de la Ciudad han descartado la hipótesis de un accidente eléctrico o el descuido con un cigarrillo. Los informes indican que el fuego se originó a partir de una "llama libre", posiblemente provocada por un encendedor o fósforo. Además, se ha encontrado un aerosol en el lugar que podría haber intensificado las llamas, aunque los detalles sobre su contenido aún son un misterio. Este aspecto del caso ha sido objeto de intensos debates en el juicio, donde la pregunta central sigue siendo: ¿qué provocó realmente el incendio?
El desenlace de este juicio no solo determinará el futuro de Pettinato, sino que también refleja las complejidades de la justicia en situaciones donde la vida y la muerte se entrelazan con la fama y las adicciones. La expectativa es alta, y el tribunal se encuentra en una encrucijada que podría tener repercusiones significativas tanto para el acusado como para la familia de la víctima. Este caso resuena en la sociedad argentina, donde la búsqueda de justicia a menudo se entrelaza con la interpretación pública de los hechos y la vida de los personajes involucrados.



