En el corazón del microcentro de Buenos Aires, un antiguo edificio bancario se ha transformado en un vibrante espacio cultural denominado Arthaus Central. Andrés Buhar, su creador y director, comparte su visión sobre este proyecto que surgió en medio de la pandemia, un momento que, aunque marcado por la crisis, también ha sido un catalizador para la innovación en el ámbito cultural. La elección de este lugar no es casualidad; Buhar señala que la ubicación es clave para atraer a un público diverso y contemporáneo.

La idea de transformar un espacio arquitectónicamente cargado de historia en un centro cultural moderno fue concebida durante los meses más oscuros de la pandemia. En un contexto donde muchas instituciones enfrentaban el cierre definitivo, Buhar vio una oportunidad para revitalizar el sector cultural. Con la mirada puesta en el futuro, el director se encuentra actualmente supervisando la construcción de una nueva sala destinada a la exhibición de los Diarios de Guillermo Kuitca, una de las muestras más esperadas del año, que se inaugurará el 28 de abril de 2026. Esta exposición no solo promete ser un hito en la trayectoria de Arthaus, sino que también representa una oportunidad para que el público aprecie la obra de Kuitca en su totalidad, algo que no se ha logrado hasta ahora.

A seis años de la pandemia, el impulso por innovar y adaptarse sigue siendo el motor de Arthaus. Buhar sostiene que un proyecto cultural debe ser flexible y capaz de evolucionar con el tiempo. “Siempre estoy pensando en nuevas ideas”, confiesa, lo que demuestra su compromiso con la constante reinvención del espacio. Esta mentalidad no solo es esencial para atraer al público, sino también para mantener la relevancia de la institución en un panorama cultural en constante cambio.

La pregunta sobre por qué un empresario exitoso en otros campos decide invertir en la cultura es recurrente en el discurso de Buhar. “Es una decisión multicausal”, explica. Reconoce que su pasión por la música y el arte lo lleva a involucrarse de manera activa en el mundo cultural, más allá de su faceta como empresario. Aunque muchos ven la inversión en cultura como un acto de coleccionista, Buhar prefiere describirse como un participante entusiasta que busca sumarse a un viaje significativo.

Buhar también aclara que su interés en el proyecto no responde a la lógica del lucro. “Claramente no es un negocio”, afirma, enfatizando que su motivación va más allá de la rentabilidad económica. En un mundo donde todo parece estar mediado por el valor monetario, el director refuerza la idea de que la cultura debe ser apreciada por su esencia, no solo por su capacidad de generar ingresos. Su reflexión se alinea con la famosa cita de Borges sobre la libertad que proporciona el tener recursos suficientes para no preocuparnos por el dinero.

Desde su inauguración en abril de 2022, Arthaus Central se ha posicionado como un espacio de producción y creatividad, muy alejado de la concepción tradicional de un museo. Buhar enfatiza que su objetivo es crear un lugar donde la investigación, la creación y el encuentro sean los pilares fundamentales. Esta filosofía ha permitido que Arthaus se convierta en un punto de convergencia para diversas disciplinas y públicos, generando un ambiente propicio para la experimentación artística.

Con la llegada de la muestra de Guillermo Kuitca y nuevos proyectos en el horizonte, como un ciclo de rock en vivo que incluirá tanto a artistas emergentes como consagrados, Andrés Buhar reafirma su compromiso con la colaboración y el riesgo como motores de innovación. “Lo importante es tomar ese riesgo. Después, el resultado puede ser bueno o malo, pero lo esencial es el camino que recorremos”, concluye, dejando claro que la cultura es, ante todo, un viaje compartido que invita a todos a participar en él.