Una investigación realizada en España ha demostrado que la tasa de supervivencia a largo plazo de personas con VIH que se someten a un trasplante de hígado es comparable a la del resto de la población que recibe este tipo de procedimientos. Este hallazgo fue expuesto en la reciente Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas 2026, marcando un hito en la investigación europea sobre el tema.
El estudio, que se extiende por más de 20 años y fue llevado a cabo por profesionales de diversos centros trasplantadores junto con la Fundación SEIMC-GESIDA, analizó a 340 pacientes que recibieron un trasplante hepático entre 2003 y 2012. De estos, 85 eran portadores del VIH. Cada uno de estos casos fue comparado con tres controles emparejados según factores como edad, sexo y presencia de coinfecciones, lo que permitió obtener resultados más precisos.
Tras un seguimiento medio de 12 años, los resultados fueron alentadores: el 45% de los pacientes se mantenía con vida, sin diferencias significativas entre los grupos. A los 15 años del trasplante, la tasa de supervivencia de los receptores con VIH era del 50%, frente al 46% de los que no tenían la infección. La investigación también reveló que la tasa de supervivencia del injerto fue del 47% en personas con VIH, en comparación con el 43% del grupo control, lo que sugiere que los resultados clínicos son equiparables en ambos grupos a largo plazo.



