Un nuevo estudio realizado en Argentina ha hallado que el cannabidiol, un componente del cannabis, puede contribuir a la disminución del dolor neuropático central en pacientes que padecen esclerosis múltiple y trastorno del espectro de neuromielitis óptica. Estas condiciones son conocidas por su alto grado de incapacidad y por la resistencia del dolor a tratamientos tradicionales. La investigación, liderada por la neuróloga María Eugenia Balbuena Aguirre, también observó una notable reducción en la necesidad de medicamentos analgésicos adicionales, lo que podría transformar el enfoque terapéutico hacia estas patologías.

Los hallazgos preliminares fueron presentados en la 33ª Reunión Anual de la European Charcot Foundation y revelaron que, tras un tratamiento de 12 semanas, el 50% de los pacientes que requerían analgésicos de rescate pudieron dejar de usarlos. La doctora Balbuena Aguirre destacó que, al inicio del estudio, la mitad de los participantes dependía de analgesia adicional, pero al finalizar, sólo un 25% continuaba con esta necesidad.

El estudio abarcó un riguroso seguimiento de 16 pacientes diagnosticados con esclerosis múltiple o trastorno del espectro de neuromielitis óptica. En los primeros ocho pacientes que completaron todas las etapas del estudio, se evidenció una reducción significativa en las puntuaciones de dolor, utilizando la escala NRS en todos sus aspectos: máximo, mínimo, promedio y actual. El protocolo, que incluyó controles cada cuatro semanas durante 12 semanas, administró Convupidiol, del laboratorio Alef Medical, en dosis de 200 mg diarios. Balbuena Aguirre resaltó que la estandarización de la dosis fue una de las claves del éxito del estudio, que se llevó a cabo en hospitales y centros especializados de varias provincias, con la coordinación central en la Ciudad de Buenos Aires.