El Papa León XIV hizo un llamado urgente este lunes para que se detengan las hostilidades en Oriente Medio, expresando su profundo pesar por las víctimas de los recientes bombardeos, que incluyen a numerosos niños y un sacerdote maronita que perdió la vida mientras realizaba tareas humanitarias en Líbano.
A través de un comunicado emitido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Pontífice manifestó su dolor por las pérdidas humanas causadas por la violencia en la región, haciendo especial mención al padre Pierre El-Rahi, que fue asesinado en la localidad de Qlayaa mientras intentaba ayudar a quienes habían sufrido los ataques. Este sacerdote, que también ejercía como capellán de Cáritas, se encontraba presente en el lugar tras un primer bombardeo.
Según los informes, El-Rahi fue alcanzado por un segundo ataque mientras brindaba asistencia a las víctimas. A pesar de ser trasladado rápidamente a un hospital cercano, no sobrevivió a las graves heridas que sufrió. Desde el Vaticano, se subrayó la preocupación del Papa por la situación actual y se instó a la comunidad internacional a buscar soluciones que lleven a la paz en la región.



