El juicio por la muerte del icónico futbolista Diego Armando Maradona se encuentra en una fase crucial, ya que este martes se espera la declaración de Jana Maradona, su hija menor. La joven, que es hija extramatrimonial del reconocido deportista y fue reconocida públicamente por él en 2014, ha sido una de las figuras más vocales en este proceso judicial. En el juicio anterior, que fue anulado en 2025 debido a irregularidades en el procedimiento, Jana había señalado al médico Leopoldo Luque como responsable de la decisión de tratar a su padre en casa en lugar de en una clínica especializada durante sus últimos días de vida.
Desde su reanudación el 14 de abril, el juicio ha estado desarrollándose en los tribunales de San Isidro, en las afueras de Buenos Aires, y este martes marcará su decimosegunda audiencia. La declaración de Jana es considerada fundamental, dado que su testimonio puede arrojar luz sobre la dinámica familiar y las decisiones médicas en torno a la salud de Maradona. En el primer juicio, Jana había revelado que la recomendación de internación domiciliaria provenía directamente de Luque, quien era el médico de cabecera del astro del fútbol y rechazó la sugerencia de trasladarlo a una clínica de rehabilitación propuesta por el personal de la Clínica Olivos.
La situación se complica aún más por el hecho de que el equipo médico a cargo de Maradona incluye a varios profesionales que están siendo juzgados por homicidio simple con dolo eventual. Entre ellos, además de Luque, se encuentran el psicólogo Carlos Díaz, la psiquiatra Agustina Cosachov, y otros especialistas. La leyenda del fútbol argentino, que había estado lidiando con problemas de salud y adicciones, fue atendida por este equipo en los días previos a su muerte, y sus decisiones clínicas están bajo la lupa de la justicia.
En el marco de este juicio, el testimonio de Carlos Díaz, el psicólogo que formó parte del tratamiento de Maradona, también es significativo. Díaz ya había declarado el 30 de abril y había enfatizado la complejidad de la situación clínica del futbolista, quien presentaba no solo problemas de adicción, sino también trastornos bipolares y narcisistas. Las acusaciones en su contra, que sugieren que no mantuvo la frecuencia necesaria en las consultas, han sido rechazadas por el profesional, quien sostiene que Maradona estaba comprometido con su recuperación.
El juicio ha sido escenario de momentos tensos, como el incidente del pasado jueves, cuando Luque presentó un video de la autopsia de Maradona, lo que provocó una crisis emocional en Gianinna Maradona, otra de las hijas del futbolista. Este tipo de situaciones resalta la carga emocional que enfrenta la familia durante el proceso judicial, y la delicadeza que requiere la presentación de pruebas en este contexto. Las familias, que han sido testigos de la lucha y sufrimiento de su ser querido, enfrentan cada audiencia con gran tensión y dolor.
Con el avance de este juicio, se espera que la declaración de Jana Maradona y de otros testigos clave ofrezca un marco más claro sobre las decisiones médicas tomadas en los últimos días de vida de Diego. A medida que se presentan más pruebas y testimonios, la atención de los medios y la opinión pública se centrará en cómo se desarrollará esta causa que no solo busca justicia para Maradona, sino que también refleja la lucha de su familia por entender las circunstancias de su trágica partida. En un país donde el fútbol es casi una religión, la muerte de Maradona sigue resonando profundamente, y este juicio podría sentar precedentes en la manera en que se trata la salud de los deportistas en el futuro.



