El Ministerio del Interior de Siria inició una investigación por las presuntas torturas sufridas por un joven durante su detención en una comisaría de la localidad de Al Haffah, en la campiña de Latakia, en el oeste del país. Mohamed Ghamira permanece en coma y su estado de salud fue definido como “extremadamente crítico”.
Ghamira había sido detenido por un presunto robo y pasó 72 horas bajo custodia policial. Según denunció su familia, durante ese período recibió varias palizas, pese a que los agentes habían sido informados de que padece hemofilia, una enfermedad que dificulta que el organismo pueda detener las hemorragias.
Mustafa Ghamira, hermano del joven, afirmó que Mohamed salió de la comisaría con una hemorragia cerebral y una hemorragia interna. También señaló que sufrió tres paros cardíacos prácticamente consecutivos. El joven fue trasladado al Hospital Universitario Tishreen, en Latakia, donde los médicos lograron reanimarlo, aunque hasta el momento no pudieron sacarlo del coma, en el que permanece desde esta semana.
El ministro del Interior sirio, Anas Jattab, prometió una investigación inmediata sobre lo ocurrido. “Cualquier infracción o exceso por parte de elementos del Ministerio del Interior será tratado con firmeza dentro de los marcos legales y procedimientos establecidos, y todo infractor recibirá su justo castigo, sea quien sea, tan pronto como se completen las investigaciones”, aseguró.



