El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7,7 que golpeó durante la madrugada del sábado a la isla de Flores, en el suroeste de Indonesia, ascendió a 53, según informaron este domingo las autoridades locales. El movimiento se produjo a las 4.58, hora local, y tuvo su epicentro frente a la costa norte de la isla, a una profundidad de 15 kilómetros.

El jefe de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Abdul Muhari, indicó que el distrito de Manggaria concentra la mayor cantidad de víctimas, con 25 muertos. En Manggarai Oriental, en tanto, se registraron otras 20 víctimas fatales. El balance también incluye 135 heridos y alrededor de 5.000 personas evacuadas.

Las tareas de búsqueda y rescate continúan, por lo que las autoridades advirtieron que la cifra de fallecidos podría aumentar. Después del terremoto se contabilizaron más de 340 réplicas y más de 1.300 viviendas resultaron dañadas. De ese total, unas 1.000 sufrieron daños graves. También fueron afectados un centenar de escuelas, 36 centros de salud y casi 40 instalaciones gubernamentales.

Ante la posibilidad de efectos en las zonas costeras cercanas, las autoridades emitieron una alerta preventiva de tsunami. Sin embargo, la medida fue retirada poco después, luego de que los organismos evaluaran la situación. La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) informó la localización y la profundidad del epicentro.