En un reciente comunicado, el Gobierno nacional admitió no haber realizado la transferencia de fondos destinados a los hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Esta revelación fue hecha en respuesta a una carta enviada por el rector de la UBA, Ricardo Gelpi, en la que se solicitaban aclaraciones sobre la asignación de recursos. Desde el Ministerio de Capital Humano, se indicó que una partida específica de alrededor de $80 millones aún no había sido distribuida entre las instituciones, ya que se estaban evaluando los criterios de eficiencia para su reparto.
La información fue divulgada por Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, quien utilizó su cuenta en la red social X para compartir la carta y expresar su preocupación. Yacobitti destacó que la respuesta del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, llegó justo un mes después de que la universidad reclamara los fondos, y apenas unas horas después de una conferencia de prensa convocada por médicos de la UBA para demandar recursos necesarios para el funcionamiento de los hospitales. En su publicación, el vicerrector cerró con la advertencia: "A confesión de parte... Cumplan la ley".
La carta emitida por la Subsecretaría de Políticas Universitarias, que depende del Ministerio de Capital Humano, fue en respuesta a un primer pedido formal de la UBA sobre la utilización de los fondos asignados para la salud en el ámbito universitario. En su misiva, la administración del ministerio intentó aclarar que, en contraposición a lo que se afirmaba en la solicitud de la UBA, se habían estado realizando mensualmente las transferencias correspondientes del crédito presupuestario aprobado para la universidad en el año 2026, bajo la ley N° 27.798.
Además, la Subsecretaría aseguró que entre las transferencias realizadas se incluían los recursos destinados a la función salud de la UBA, abarcando tanto los gastos de personal como de funcionamiento. Sin embargo, el comunicado también señalaba que la asignación específica de $79.763.113.948, destinada a los hospitales universitarios, no se encuentra distribuida por cada institución en particular, lo que ha generado incertidumbre sobre la efectividad del apoyo financiero.
En este sentido, la Subsecretaría se comprometió a evaluar los criterios y parámetros necesarios para una distribución eficiente de estos fondos entre todas las universidades nacionales que operan hospitales universitarios. Esta situación pone de relieve el desafío que enfrenta el sistema de salud pública en Argentina, donde muchas instituciones dependen de recursos del Estado para mantener su operatividad, especialmente en un contexto de creciente demanda de servicios de salud.
La Universidad de Buenos Aires ha convocado a su comunidad académica y a la sociedad civil para actuar en conjunto ante esta problemática, resaltando la importancia de garantizar la continuidad y calidad de los servicios de salud que brindan sus hospitales. La falta de recursos puede afectar no solo a los pacientes que requieren atención, sino también a los programas de formación de profesionales de la salud, fundamentales para el futuro del sistema sanitario. La situación actual exige un diálogo constructivo entre las autoridades educativas y del gobierno para encontrar soluciones que beneficien a todos los actores involucrados, asegurando así el acceso a una atención médica de calidad para la población.



