Investigadores de la Universidad de Stanford, en colaboración con colegas de Perú y Ecuador, han revelado que el cambio climático incrementa la frecuencia de brotes de dengue en América Latina. El estudio se centra en un brote sin precedentes en el norte de Perú, que fue desencadenado por un ciclón en 2023, y sus resultados han sido publicados en la revista científica One Earth.

El análisis muestra que las condiciones climáticas más cálidas y húmedas, propiciadas por el cambio climático, son un caldo de cultivo para epidemias de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue. Aunque el estudio se basa en datos de Perú, los hallazgos sugieren que otros países de la región también enfrentan riesgos crecientes debido a fenómenos climáticos similares.

El estudio estima que el 60% de los casos de dengue en los distritos más afectados se vinculan directamente a lluvias intensas y altas temperaturas. Esto se traduce en aproximadamente 22.000 personas que habrían contraído la enfermedad si no se hubiera producido el evento climático. La combinación de lluvias intensas y calor crea ambientes ideales para la proliferación de los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, que son los principales vectores del virus.

La profesora Erin Mordecai, coautora del estudio, destacó que esta es la primera vez que se cuantifica el impacto del cambio climático en un brote específico de dengue, una de las enfermedades infecciosas de más rápido crecimiento a nivel mundial. Los investigadores también determinaron que las probabilidades de eventos de precipitaciones extremas han aumentado un 31% en el noroeste de Perú desde la era preindustrial, lo que resalta la urgencia de abordar el cambio climático como un factor determinante en la salud pública.