El brote de ébola declarado a mediados de mayo en la República Democrática del Congo (RDC) acumula 8.116 casos confirmados y 3.924 muertes, de acuerdo con el último balance difundido por las autoridades. Se trata del brote más letal de esta enfermedad en la historia del país y continúa generando preocupación por la evolución de los contagios.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) informó que 817 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento. Con esos registros, la tasa de letalidad se ubica en el 48,3%, mientras que 2.088 personas recibieron el alta tras superar la enfermedad.

El organismo también señaló que el seguimiento alcanza al 75,9% de los contactos identificados. El indicador mostró una baja durante los últimos días, en un contexto marcado por los temores a que el virus continúe expandiéndose en distintas zonas de la RDC.

El país es considerado el Estado con mayor experiencia en el manejo del ébola. Desde la identificación del virus, en 1976, enfrentó más de una docena de brotes. Aquel primer registro correspondió a un doble brote, con uno de sus epicentros en Yambuku, una localidad situada a orillas del río Ébola, que dio nombre a la enfermedad. En diciembre de 2025, la RDC había declarado el final de otro brote, registrado en la región de Kasai.