La ministra de Sanidad, Mónica García, consideró “perfectamente factible” que algunas comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular respalden la reforma impulsada por el Gobierno para que la interrupción voluntaria del embarazo mediante el método farmacológico pueda realizarse en los centros de salud.

Durante una entrevista, la funcionaria fue consultada sobre la posibilidad de que las regiones del PP apoyen la medida. En ese marco, mencionó el caso de Cantabria y el de otras autonomías que ya llevan adelante una proporción elevada de las interrupciones voluntarias del embarazo dentro del sistema público de salud.

“Hay muchas comunidades autónomas del Partido Popular, no será Madrid ni Andalucía, pero algunas otras sí, por ejemplo Cantabria, que ya tienen casi el 80, 90 por ciento de las interrupciones voluntarias del embarazo dentro de la sanidad pública y en parte por el aborto farmacológico”, afirmó García.

La ministra sostuvo que la propuesta busca que las mujeres puedan atravesar el proceso con su médico de Atención Primaria, un profesional que ya conocen y con quien mantienen una relación de confianza. Según explicó, ese médico podría encargarse de resolver la interrupción voluntaria del embarazo y realizar el seguimiento posterior.

“Cuando tú tienes confianza, tienes un médico de referencia que normalmente suele ser tu médico de Atención Primaria y tienes que resolver una interrupción voluntaria del embarazo, puede ser tu médico de Atención Primaria el que lo resuelva, el que le haga el seguimiento y con el que tienes la máxima confianza para poder hacer este servicio”, señaló la titular de Sanidad.