En el año 2026, el turismo de bienestar se establece como uno de los sectores de más rápido crecimiento a nivel global, transformando la forma en que las personas planifican sus vacaciones. Este nuevo enfoque prioriza la salud física, mental y emocional, dejando atrás la mera búsqueda de entretenimiento.
Este movimiento ha sido impulsado por el aumento del trabajo remoto, el agotamiento crónico y una mayor conciencia sobre la importancia del autocuidado. Según Analía Brarda, directora de la Facultad de Turismo y Hospitalidad de la Universidad Abierta Interamericana (UAI) en Rosario, los destinos y empresas que ofrecen experiencias auténticas y medibles de bienestar están atrayendo a turistas con mayor poder adquisitivo, lo que también se traduce en estancias más prolongadas.
Brarda destacó que hay más de 70 países que cuentan con hospitales acreditados que atraen a pacientes internacionales. En Argentina, el 80% de los turistas que buscan servicios médicos o de bienestar provienen de países limítrofes como Chile, Brasil y Uruguay, mientras que un 20% llega desde Estados Unidos y Europa. Esta tendencia refleja un turismo que va más allá de las visitas temporales, incorporando tratamientos médicos, estéticos y experiencias de desconexión digital en su oferta.



