El mercado petrolero ha experimentado un notable aumento en los precios, alcanzando el barril de Brent los 104 dólares, lo que representa un incremento cercano al 4%. Este repunte se ha visto impulsado por la casi total paralización del tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, así como por recientes ataques a buques en la región, lo que ha generado una gran incertidumbre en los mercados.
La actual escalada de tensiones en Oriente Medio, especialmente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, ha llevado a que el precio del Brent supere los 104 dólares, un aumento significativo en comparación con los 72 dólares que cotizaba antes de los recientes acontecimientos. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, ha registrado un incremento de aproximadamente el 5%, alcanzando los 96,95 dólares por barril. En el inicio de la semana, el Brent incluso llegó a tocar los 105 dólares.
En respuesta a esta inestabilidad, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha decidido liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, en una de las operaciones más significativas de su historia. Estados Unidos contribuirá con 172 millones de barriles, de los cuales los primeros 86 millones se comenzarán a incorporar al mercado a finales de esta semana. La situación en el estrecho de Ormuz, que representa alrededor del 20% del comercio global de petróleo, se perfila como un factor clave en esta dinámica, ya que varios productores del Golfo han reducido su producción debido a los bloqueos y ataques, aumentando así la presión sobre los precios del crudo y el gas natural.


