El estilo de vida sedentario y la falta de horas de sueño se han convertido en una problemática común entre las mujeres jóvenes en grandes urbes asiáticas. En el marco del Día Mundial del Sueño, un reciente estudio de la Education University of Hong Kong ha puesto de manifiesto cómo estas prácticas afectan la salud, centrándose en la combinación de ejercicio de alta intensidad y coaching digital del sueño. La investigación, publicada en JAMA Network Open, revela que esta fusión mejora tanto la calidad del sueño como la salud cardiometabólica en mujeres de entre 18 y 30 años.
El estudio buscó abordar el aumento de insomnio y enfermedades crónicas en este grupo etario. Un total de 112 mujeres con un estilo de vida sedentario, que pasaban más de ocho horas diarias sentadas y presentaban dificultades para dormir, fueron reclutadas. Las participantes se dividieron en cuatro grupos: uno realizó entrenamiento de alta intensidad junto a una intervención de salud del sueño; otro se dedicó únicamente al ejercicio; un tercero recibió coaching digital, y el último mantuvo sus rutinas habituales.
Las sesiones de ejercicio consistieron en circuitos rápidos utilizando el propio peso corporal, programados tres veces a la semana durante ocho semanas. A su vez, el coaching digital se llevó a cabo mediante la aplicación Resleep, que incorpora terapia cognitivo-conductual para el insomnio, adaptada a las características locales. Los resultados mostraron que el grupo que combinó ejercicio con el coaching digital tuvo mejoras significativas en la eficiencia del sueño y en los marcadores de salud, aumentando el tiempo dormido y reduciendo los despertares nocturnos. Además, se observó una disminución en la circunferencia de cintura y mejoras en los niveles de colesterol y triglicéridos. Los investigadores enfatizan la necesidad de implementar estrategias de prevención y tratamiento para los trastornos del sueño, resaltando que cambios en los hábitos diarios pueden mitigar los efectos negativos de la falta de sueño.



