Cada 12 de marzo se celebra el Día Mundial del Glaucoma, una fecha destinada a concienciar sobre esta enfermedad ocular que agrupa más de 60 patologías y que puede provocar ceguera irreversible debido a la degeneración del nervio óptico. Actualmente, se estima que más de 80 millones de personas en todo el mundo padecen glaucoma, y se espera que esa cifra alcance los 111,8 millones para el año 2040, según la Asociación Mundial del Glaucoma.

En Argentina, el panorama es alarmante. La médica oftalmóloga del Hospital Italiano de Buenos Aires, María Angélica Moussalli, señala que el 50% de la población desconoce qué es el glaucoma y no se ha realizado un control de presión ocular en los últimos cinco años. Esta situación resalta la necesidad de realizar controles oftalmológicos anuales a partir de los 40 años para detectar la enfermedad a tiempo.

El glaucoma es conocido por su naturaleza silenciosa y asintomática en sus etapas iniciales, lo que permite que avance sin ser detectado, causando daños irreversibles en la visión periférica. Entre los factores de riesgo se encuentran la presión intraocular elevada, la diabetes y la hipertensión arterial. Moussalli enfatiza que la detección temprana es crucial para prevenir la ceguera, y recomienda realizar estudios que son indoloros y no invasivos, como la medición de presión ocular y el fondo de ojo.