La Universidad Rockefeller ha presentado un innovador atlas celular que aporta una nueva perspectiva sobre el envejecimiento y sus efectos en el organismo. Este avance científico, que se basa en el análisis de casi 7 millones de células de 21 órganos diferentes en ratones, permite mapear cómo la edad afecta tanto la composición como el funcionamiento de numerosos subtipos celulares. Este estudio abre la puerta a una mejor comprensión de los mecanismos que subyacen al deterioro biológico y brinda oportunidades para desarrollar intervenciones que podrían retrasar o modular este proceso.

El atlas, que fue publicado en la revista Science, fue desarrollado en el laboratorio dirigido por Junyue Cao, bajo la coordinación técnica de Ziyu Lu. Utilizando la secuenciación de accesibilidad de cromatina de célula única, los investigadores lograron una observación detallada de las regiones del ADN que se activan en cada célula. A través de este enfoque, se identificaron más de 1.800 subtipos celulares, muchos de los cuales son poco comunes y no habían sido documentados anteriormente.

El estudio analizó a 32 ratones en diferentes etapas de su vida: uno, cinco y veintiún meses. Los hallazgos revelaron que el envejecimiento no solo se traduce en una disminución de la funcionalidad, sino que también conlleva cambios en la proporción de los tipos celulares. Aproximadamente el 25% de los subtipos mostraron variaciones significativas con el tiempo, lo que sugiere que los cambios pueden comenzar a manifestarse en etapas más tempranas de lo que se pensaba. Además, se notaron patrones de envejecimiento sincronizados en distintos tejidos, lo que sugiere una coordinación general en el proceso de envejecimiento a nivel orgánico, posiblemente mediada por señales en la sangre.

El estudio también identificó diferencias significativas entre machos y hembras, con cerca del 40% de los cambios relacionados con la edad variando según el sexo biológico. Este aspecto es crucial para el desarrollo de tratamientos personalizados en función del género, ya que se observó una mayor activación del sistema inmunológico en las hembras, un fenómeno que podría estar vinculado a la prevalencia de enfermedades autoinmunes en este grupo. Estos descubrimientos no solo amplían la comprensión del envejecimiento, sino que también ofrecen perspectivas para futuras investigaciones y tratamientos.