Un estudio realizado en los servicios de Urgencias del Hospital Universitari Dr. Josep Trueta de Girona y del Hospital Santa Caterina de Salt demostró que el cribado de hepatitis B y C permite identificar infecciones que no habían sido diagnosticadas previamente. La investigación fue publicada en la revista Infectious Diseases of Poverty y fue informada por IAS-ICS Girona.

El trabajo analizó a 2.000 personas adultas atendidas entre octubre de 2023 y enero de 2024, que requerían una extracción de sangre por motivos asistenciales. En esas muestras se buscó la presencia de infección activa por los virus de las hepatitis B y C.

La prevalencia detectada fue del 0,55% para la hepatitis C y del 1% para la hepatitis B, cifras que, según el estudio, son muy superiores a las registradas en la población general y llegan a ser aún más elevadas entre los colectivos vulnerables. La investigación también concluyó que la infección por hepatitis C fue más frecuente en hombres, con una prevalencia del 0,83%, frente al 0,22% en mujeres. El valor más alto se observó entre los pacientes de 51 a 60 años, con un 1,17%.

En el caso de la hepatitis B, la prevalencia fue del 1,22% en hombres y del 0,77% en mujeres. Los autores señalaron además que la incorporación automática del cribado a los circuitos asistenciales “multiplica por 8 la cobertura”, facilita el diagnóstico precoz y favorece el acceso al tratamiento. De acuerdo con los resultados, esta estrategia también refuerza el papel de los servicios de Urgencias en la detección de infecciones no identificadas.