La reciente normativa que impide a los médicos jubilados ejercer en la provincia de Santa Fe ha desatado un intenso debate que abarca aspectos legales, éticos y sociales. En el centro de la discusión se encuentra la cuestión de si es justo restringir la actividad laboral de un profesional que, a pesar de haber accedido a la jubilación, aún posee plenas capacidades físicas y cognitivas.
Carlos Vozzi, un cardiólogo con una sólida formación académica y autor del libro 'La identidad médica', aporta su visión sobre este tema. Actualmente, Vozzi está cursando una Maestría en Filosofía en la Universidad Católica Argentina y analiza cómo la legislación vigente, en particular la Ley 12818, plantea un dilema entre el derecho al trabajo en la vejez y el sistema previsional. Esta ley estipula que para que un médico acceda a los beneficios de jubilación, debe renunciar a su matrícula profesional, lo que prácticamente lo obliga a dejar de ejercer.
Vozzi argumenta que esta normativa se basa en un supuesto erróneo: que la jubilación equivale al cese total de la actividad laboral. Para el cardiólogo, la medicina es una parte fundamental de la identidad de quienes la practican y su prohibición puede generar un impacto psicológico y social significativo. Al considerar que muchos profesionales se definen a sí mismos como médicos, la imposibilidad de continuar ejerciendo podría resultar en una pérdida de su rol social y profesional, afectando su bienestar y su sentido de pertenencia a la comunidad médica.



