China enfrenta una crisis en el suministro de monos de laboratorio, un recurso esencial para la investigación biomédica. El aumento en la demanda de estos primates ha llevado a que su precio supere los 30.000 dólares por ejemplar, una cifra que refleja tanto la escasez como la creciente necesidad de ensayos clínicos en el país. Zhang Ming, un destacado investigador en una empresa biofarmacéutica china, advierte que la disponibilidad de estos animales es cada vez más crítica, afectando potencialmente el desarrollo de nuevos tratamientos y medicamentos.

El auge en la investigación médica en China ha sido notable en los últimos años, con más de 5.000 ensayos clínicos registrados en 2025, donde más de la mitad están relacionados con nuevos medicamentos. Esta expansión ha sido impulsada por un contexto global que exige innovaciones en el ámbito de la salud, especialmente tras la pandemia de COVID-19. Sin embargo, a medida que crece la actividad de investigación, la disponibilidad de monos ha ido disminuyendo drásticamente, lo que pone en jaque los proyectos de muchas empresas farmacéuticas y biotecnológicas.

La evolución del precio de los monos de laboratorio es un indicador claro de esta situación. En 2014, el costo de un primate era de aproximadamente 1.047 dólares, pero la cifra se disparó a 23.942 dólares en junio de 2022, durante el auge de la demanda vinculado a la pandemia. Aunque el precio experimentó una leve disminución en 2025, actualmente se ha recuperado y superado, alcanzando cifras alarmantes que dificultan la planificación de los ensayos clínicos por parte de las empresas.

La situación se complica aún más por el déficit de aproximadamente 10.000 monos que enfrenta el país cada año, según estimaciones de expertos. China necesita alrededor de 30.000 primates para cumplir con las exigencias de investigación, pero las crías requieren largos periodos de tiempo para desarrollarse, lo que limita la capacidad de respuesta ante la creciente demanda. Este desajuste entre oferta y demanda ha llevado a que las empresas del sector soliciten la relajación de las restricciones de importación de monos desde el sudeste asiático, buscando soluciones inmediatas a la crisis.

Las principales empresas farmacéuticas de China, como WuXi AppTec, Joinn Laboratories y Pharmaron, han tomado medidas drásticas para afrontar esta situación. Desde 2018, han comenzado a adquirir granjas y a construir instalaciones de cría con el fin de asegurar un suministro constante de monos de laboratorio. Estas inversiones son cruciales no solo para garantizar la continuidad de la investigación, sino también para mantener la competitividad en un mercado global que no muestra signos de desaceleración en su demanda de innovaciones médicas.

La escasez de monos de laboratorio en China es un reflejo de un problema más amplio en la investigación biomédica a nivel global. A medida que la ciencia avanza y las necesidades de salud pública se vuelven más complejas, la disponibilidad de recursos críticos como los primates se convierte en un factor determinante para el progreso en el desarrollo de nuevos tratamientos. La comunidad científica y las autoridades deben trabajar en conjunto para encontrar soluciones sostenibles que permitan equilibrar la demanda con la oferta y garantizar que la investigación biomédica no se vea obstaculizada en el futuro.