En el marco del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, este martes se llevará a cabo una nueva ronda de declaraciones que promete aportar información clave a la causa. En esta ocasión, se presentarán testimonios de un médico que actuó como veedor durante la autopsia, así como de dos profesionales que tuvieron contacto directo con el astro del fútbol en la clínica donde fue internado poco antes de su deceso. Este proceso judicial ha generado un amplio interés, no solo por la figura del ídolo argentino, sino también por las implicaciones que tiene sobre la práctica médica y la responsabilidad profesional en situaciones críticas.

El juicio, que se reanudó en abril de este año tras la anulación del primer proceso en mayo de 2025 debido a irregularidades judiciales, se lleva a cabo en los tribunales de San Isidro. En este nuevo ciclo, la atención se centra en las decisiones médicas que rodearon el tratamiento de Maradona, quien fue ingresado en la clínica Ipensa el 2 de noviembre de 2020 y falleció el 25 de noviembre del mismo año. El neurocirujano Leopoldo Luque, principal imputado en la causa, tomó decisiones que, según los testimonios previos, generaron cuestionamientos sobre su idoneidad y la ética en el manejo de un paciente tan complejo.

Los profesionales que declararán este martes incluyen a Marcos Correa, un médico clínico que, durante el juicio anterior, afirmó que la recomendación general del equipo médico era evitar la cirugía que finalmente se le realizó a Maradona. Correa argumentó que la intervención no era necesaria y que el hematoma subdural detectado no era la causa del desasosiego que sufría el exfutbolista. Este tipo de declaraciones pone en evidencia la falta de consenso entre los médicos que atendieron a Maradona y plantea interrogantes sobre las decisiones tomadas en un momento tan crítico.

Otro testigo clave será el cardiólogo Oscar Alberto Franco, quien relató que había propuesto realizar estudios cardiológicos antes de la cirugía, pero que Luque se opuso. Esta discrepancia en las recomendaciones médicas subraya la complejidad del caso y la responsabilidad que recae sobre el equipo médico que rodeó al ídolo en sus últimos días. La falta de un enfoque coordinado y la negativa a realizar estudios adicionales han sido criticadas, y podrían tener implicaciones legales para los profesionales involucrados.

Además, se espera la declaración de Mario Schiter, un médico que formó parte del equipo que trasladó a Maradona a Cuba en el año 2000. Schiter intentó visitar al exfutbolista durante su internación en la Clínica Olivos, pero no le fue permitido. Su testimonio podría ser fundamental para entender las decisiones tomadas tras la intervención del 3 de noviembre, cuando sugirió que Maradona fuese trasladado a una clínica de rehabilitación, considerando que la opción de una internación domiciliaria era arriesgada. Este tipo de testimonios contribuyen a construir un panorama más claro sobre la atención que recibió el futbolista en sus momentos más vulnerables.

Finalmente, se recuerda que Maradona fue trasladado a una casa en las afueras de Buenos Aires el 11 de noviembre de 2020, donde falleció dos semanas después. Su exesposa, Claudia Villafañe, convocó a Schiter para que participara como veedor en la autopsia, lo que significa que parte de su testimonio se centrará en el procedimiento forense y las circunstancias de la muerte del ídolo. Este juicio no solo busca justicia para Maradona y su familia, sino que también plantea cuestiones éticas y legales sobre la práctica médica en situaciones de alta complejidad y la responsabilidad de los profesionales de la salud.

La atención mediática y el interés público por este juicio reflejan no solo la relevancia de Maradona como figura deportiva, sino también la necesidad de un análisis profundo sobre el sistema de salud y la protección de los derechos de los pacientes. A medida que avanzan las declaraciones, la sociedad espera respuestas que puedan esclarecer las circunstancias que rodearon su trágica muerte y garantizar que situaciones similares no se repitan en el futuro.