La creciente cantidad de personas con alergias en España ha generado nuevos retos en el diagnóstico y tratamiento de esta condición. De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Salud, el país ha visto un aumento del 42,3 por ciento en los casos de alergia desde 2016, alcanzando un total de 6,6 millones de diagnósticos confirmados. No obstante, es probable que la cifra real sea mayor al considerar a aquellos que no han sido diagnosticados.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha emitido una advertencia sobre la importancia de seguir rigurosamente las indicaciones médicas en cuanto al tratamiento de alergias. Muchas personas interrumpen el uso de antihistamínicos una vez que los síntomas disminuyen, lo que puede comprometer la efectividad del tratamiento. Las recomendaciones médicas sugieren que, en casos como la rinitis alérgica, los mediadores inflamatorios pueden seguir presentes durante días o semanas si se continúa expuesto al alérgeno.

Además, el CGCOF enfatiza que, tras la exposición a un alérgeno, los antihistamínicos no ofrecen alivio inmediato, ya que los receptores de histamina ya están activados. Por lo tanto, es fundamental mantener el tratamiento durante un periodo prolongado para lograr el efecto deseado. También advierte sobre los riesgos de aumentar las dosis o mezclar antihistamínicos sin supervisión médica, lo que puede llevar a efectos secundarios como somnolencia y dolor de cabeza. El organismo recomienda el uso de corticoides y antihistamínicos en espráis nasales como opciones seguras para el tratamiento de síntomas alérgicos.