El Gobierno argentino ha decidido derogar el régimen de patentes de medicamentos establecido en 2012, implementando un nuevo sistema que otorga al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) la responsabilidad de evaluar las solicitudes de patentes de manera individualizada. Esta modificación se formalizó a través de la Resolución Conjunta 1/2026, emitida por el Ministerio de Salud, el Ministerio de Economía y el INPI, y publicada en el Boletín Oficial.
Con esta medida, se eliminan las “Pautas para el examen de patentabilidad de las solicitudes de patentes sobre invenciones químico-farmacéuticas”, que habían estado en vigencia durante más de una década. La decisión del Gobierno busca no solo evitar restricciones a la competencia del INPI, sino también fomentar la innovación y aumentar la disponibilidad de nuevos productos en el mercado farmacéutico. Además, se espera que esta acción genere un marco de mayor previsibilidad jurídica que beneficie al sector.
Uno de los aspectos más relevantes de esta nueva normativa es la implementación de un esquema transitorio que impide a las nuevas patentes obstruir la comercialización de medicamentos ya existentes en el mercado al momento de la entrada en vigencia de la resolución. En estos casos, los titulares de las patentes no podrán impedir la venta de estos productos ni exigir compensación, lo que asegura la competencia y el acceso a tratamientos disponibles. Con esta reestructuración, el Gobierno busca alinear la legislación local con estándares internacionales, garantizando un entorno propicio para la innovación en la industria farmacéutica y el acceso a nuevos medicamentos para la población.



