Las principales organizaciones científicas del país han solicitado la inmediata suspensión de las regulaciones que permiten la comercialización de dispositivos de vapeo, tabaco calentado y bolsas de nicotina en Argentina. En un comunicado conjunto, 17 entidades, entre las que se destacan sociedades de cardiología, pediatría, neumonología y salud pública, advierten que esta apertura al mercado representa un retroceso significativo en términos de salud pública y, lo que es más preocupante, incrementa el riesgo de inicio y dependencia a la nicotina, especialmente entre los adolescentes.
El reclamo se centra en las resoluciones emitidas por el Ministerio de Salud, específicamente la Resolución 549/2026 y la Disposición ANMAT 2543/2026, que fueron publicadas el pasado 4 de mayo. Estas normativas han generado controversia debido a que eliminan restricciones vigentes, permitiendo la venta de productos sin contar con evidencias claras sobre su seguridad a largo plazo. Las organizaciones firmantes, que incluyen a la Unión Antitabáquica Argentina (UATA) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), consideran que estas decisiones priorizan intereses comerciales por sobre la salud pública, lo cual podría tener consecuencias severas para la población joven del país.
En su declaración, las sociedades científicas enfatizan que el nuevo marco regulatorio abandona las políticas preventivas que hasta ahora se habían implementado para proteger a los menores de edad y otros grupos vulnerables. Esto se vuelve aún más alarmante al considerar que la regulación reconoce niveles “alarmantes” de consumo entre adolescentes, pero, en lugar de restringir el acceso a estos productos, opta por facilitar su venta. Esta decisión podría interpretarse como un intento de favorecer a la industria del tabaco y sus nuevos productos, en detrimento de la salud de la población, especialmente de la más joven.
Otro de los puntos críticos que se destacan en el comunicado es la forma en que se está llevando a cabo la regulación de estos productos. Las organizaciones critican la entrada en vigencia inmediata de las normativas y la autorización anticipada para la comercialización de cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina, a pesar de la falta de pruebas que avalen su seguridad. Además, mencionan que el registro de productos se gestionará en un período de apenas 45 días, lo que sugieren como una falta de planificación y coordinación por parte del Ministerio de Salud.
Asimismo, las agrupaciones subrayan que la nueva regulación permite sabores atractivos, como el mentolado, en las bolsas de nicotina y limita el control sobre la promoción de estos productos a través de canales digitales y redes sociales. Esto, según los expertos, abre la puerta a estrategias de marketing que pueden seducir a los jóvenes, aumentando su interés por estos dispositivos adictivos, lo que podría llevar a un aumento en el consumo y a la normalización de hábitos poco saludables.
Desde el ámbito científico, se hace hincapié en los riesgos asociados al uso de estos productos. Se alertan sobre los efectos nocivos que pueden tener en el desarrollo cerebral de los adolescentes, así como en el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y posibles daños en el embarazo si son consumidos por mujeres gestantes. Además, se menciona que la inhalación de estos productos puede afectar gravemente las vías respiratorias y los pulmones, lo que coincide con un aumento de los casos de intoxicaciones accidentales.
Finalmente, los expertos sostienen que la liberalización de la venta de estos dispositivos no solo normaliza su uso, sino que también dificulta el proceso de abandono del tabaco, fomenta el uso dual entre fumadores y no fumadores y propicia el inicio de hábitos nocivos en jóvenes. En este contexto de incertidumbre acerca de los efectos a largo plazo de estos productos, las organizaciones hacen un llamado urgente a las autoridades para que reconsideren la implementación de estas normativas y prioricen la salud de la población por encima de los intereses comerciales.



