Christa Pike, condenada a muerte en Estados Unidos por el asesinato en primer grado de una compañera de clase cometido en 1996, cuando tenía 19 años, permanece consciente y puede hablar mientras continúa bajo tratamiento médico. La mujer fue hospitalizada hace seis días, luego de recibir dos inyecciones letales que no lograron concretar su ejecución en el estado de Tennessee.

“Contra todo pronóstico, Christa Pike está consciente, puede hablar y sigue recibiendo cuidados médicos intensivos. A pesar de las graves lesiones que ha sufrido en los brazos, sigue esposada y encadenada a la cama”, señalaron sus abogados, Randy Spivey y Kelly Gleason, en un comunicado.

Los letrados describieron la recuperación como “sin precedentes desde el punto de vista médico” y advirtieron que el pronóstico continúa siendo incierto. También anticiparon, como mínimo, una recuperación prolongada. En el mismo comunicado, expresaron su “inmensa” gratitud al equipo de emergencias y a los profesionales del hospital por la atención brindada, y agradecieron el respaldo recibido de “miles de personas”.

Está previsto que Spivey y Gleason brinden más información durante una conferencia de prensa este miércoles. Tras la ejecución fallida, ocurrida a finales de septiembre, renunció Frank Strada, jefe del Departamento Correccional de Tennessee.