El Departamento de Salud Pública de California ha anunciado una extensión de la cuarentena sobre los mejillones recolectados en la costa, que se mantendrá en vigor desde el 1 de mayo hasta el 31 de octubre de 2026. Esta medida, que abarca la franja costera desde la frontera con Oregon hasta la de México, busca salvaguardar la salud pública ante el riesgo de intoxicaciones severas provocadas por toxinas marinas que no son eliminadas por métodos de cocción. La decisión llega en un contexto de creciente preocupación por la seguridad alimentaria relacionada con la recolección recreativa de mariscos en las aguas californianas.
La prohibición afecta a todas las especies de mejillones recolectadas de manera recreativa y responde a la necesidad de establecer un control riguroso ante la amenaza de biotoxinas peligrosas. Estas toxinas, que pueden acumularse en mejillones y otros moluscos bivalvos como ostras, almejas y vieiras, están asociadas principalmente a la toxina paralizante de los moluscos (PSP) y al ácido domoico, ambos potencialmente mortales. Las autoridades han enfatizado que los niveles de estas sustancias nocivas son impredecibles, y pueden aumentar rápidamente, especialmente durante los meses más cálidos.
La vigilancia sanitaria será constante a lo largo del periodo de cuarentena. El Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles, en colaboración con la CDPH, llevará a cabo recolecciones de moluscos para realizar análisis exhaustivos que permitan identificar la presencia de estas biotoxinas. Tal vigilancia es fundamental para prevenir brotes de intoxicación que puedan poner en riesgo a la población. Asimismo, se llevarán a cabo campañas de educación pública para informar a los ciudadanos sobre los peligros asociados al consumo de productos del mar recolectados de manera recreativa.
Es importante destacar que las medidas de cuarentena no se aplican a los mariscos provenientes de fuentes comerciales certificadas, que están sujetas a controles regulares y exhaustivos. Esto significa que los consumidores pueden seguir confiando en la seguridad de los mariscos que compran en mercados oficiales, siempre que provengan de empresas o recolectores autorizados por el Estado. Las regulaciones estatales prohíben la venta de mariscos bivalvos para consumo humano a menos que sean de estas fuentes certificadas, garantizando así un estándar de calidad y seguridad.
En cuanto a la venta de mejillones destinados a la carnada, se permitirá que se ofrezcan en el mercado, siempre que estén claramente etiquetados con advertencias que indiquen que no son aptos para el consumo humano. Esta medida busca prevenir confusiones entre los consumidores y proteger su salud. Las advertencias deben ser visibles y destacadas, especificando que se trata de mejillones solo para cebo.
Los síntomas de intoxicación por toxina paralizante pueden aparecer en un lapso que va de minutos a horas tras la ingestión de mariscos contaminados. Estos incluyen hormigueo y entumecimiento de la boca y los labios, así como problemas de coordinación y equilibrio. En casos severos, la intoxicación puede llevar a una parálisis muscular total, la cual puede resultar fatal si no se recibe atención médica de forma inmediata. Por otro lado, la intoxicación por ácido domoico presenta síntomas como vómitos y diarrea, que pueden manifestarse entre media hora y 24 horas después de la ingestión. Las autoridades de salud siguen alertas para mitigar los riesgos asociados a la recolección de mejillones en la costa californiana, buscando siempre priorizar la salud de la comunidad.



