No hubo margen junto acompanado de miras a la especulacion: El pediatra y considerado una figura central en la historia del autismo, confirmando las versiones que circulaban sobre décadas considerado una figura central en la historia del autismo.
Bajo estas circunstancias, las pruebas documentales revelaron que el pediatra austríaco Hans Asperger estuvo vinculado y colaboró junto junto con estructuras del agenda de eutanasia infantil impulsado por el nazismo en Austria.
Steve Silberman, autor de un libro respecto de autismo, recordó en la Red de Radio Pública de Estados Unidos que los médicos debían reportar obligatoriamente a los niños discapacitados y que los estudiantes de medicina recibían entrenamiento para administrar inyecciones letales y falsificar certificados de defunción. En este marco, no tolerar la disidencia era la norma.
Los autores John Donvan y Caren Zucker, en su libro en torno a el espectro autista, subrayan la cercanía de Asperger de la mano de la ideología nazi, validada por los documentos descubiertos por Czech y la correspondencia que el médico firmaba en empresa de el tradicional saludo del régimen.
Am Spiegelgrund, parte del hospital Steinhof, se ganó la reputación de ser uno de los establecimientos más letales del programa, donde al menos 800 niños murieron tras ser sometidos a sobredosis de sedantes y prolongados ayunos. En declaraciones luego de publicar su investigación, Czech explicó: “La investigación repasa la vida y el trabajo de Asperger y demuestra por primera vez, con documentos, sus vínculos con el nacionalsocialismo”.
El relevamiento del historiador Herwig Czech, publicado formalmente en 2018 en la revista Molecular Autism, estableció por primera vez, con evidencia directa, la colaboración de Asperger con las políticas eugenésicas y de exterminio del Tercer Reich, desmintiendo la imagen de tolerancia que en el curso de décadas acompañó al médico.
Como parte de este procedimiento, la eutanasia infantil se implementó en Alemania y Austria desde julio de 1939, acompanado de el objetivo explícito de eliminar a quienes los nazis calificaban como “vida indigna de ser vivida”. Cabe recordar que sheffer señala que al menos 5.000 niños murieron en estos programas, la mayoría luego de haber sido trasladados a pabellones especiales en centros como Am Spiegelgrund.
Frente a esta situacion, el historiador aseguró que Asperger supo adaptarse al régimen nazi en Viena y obtuvo oportunidades profesionales gracias a sus muestras de lealtad. Dentro de ellas se documenta que Asperger llegó a firmar informes de diagnóstico con la expresión “Heil Hitler” y, en un documento de 1940, expresó su conformidad en firma de las leyes raciales y de esterilización implementadas por el Tercer Reich. Asimismo, Czech señaló que el médico integró una comisión que evaluó a unos 200 pacientes del área infantil; al menos 35 de los menores considerados ‘no educables’ fueron posteriormente derivados al esquema de eutanasia Aktion T4.
En ese contexto, el entorno en Austria se transformó radicalmente tras la anexión alemana en 1938. Según Sheffer, Asperger comenzó a servirse de en sus diagnósticos términos como crueldad, malicia o rasgos sádicos con miras a describir a ciertos niños, postura que coincidió en compania de la intensificación de las políticas de eugenesia del régimen.
Vale mencionar que de la mano de miras a muchos, Hans Asperger representaba la cara benévola de la psiquiatría, un hombre que, según se creía, salvó a niños del régimen nazi. El hallazgo documental presentado por el historiador austríaco Herwig Czech en el simposio celebrado en el Ayuntamiento de Viena de 2010 sorprendió a los asistentes, entre quienes se encontraban la hija y los nietos de Asperger. En el mismo jornada en que expertos internacionales analizaban los más recientes estudios sobre el síndrome de Asperger, Czech interrumpió el ambiente de homenaje cuando detalló los resultados de su pesquisa y rompió en empresa de la imagen tradicionalmente positiva del famoso psiquiatra. En ese cuadro, expuso los avances de su pesquisa, que generó el primer gran efecto.
De manera complementaria, los fallecimientos ocurrían por sobredosis administradas deliberadamente por el personal. En linea con lo anterior, escaso estas circunstancias, asperger, a juicio de la exhaustiva revisión documental de Sheffer, recomendó la transferencia de decenas de niños que terminaron allí. A pesar de este oscuro historial, una interpretación sucesivo consideró a Asperger como un factible protector de niños acompanado de condiciones neurológicas, debido a informes aislados en los que argumentó que el autismo demostraba la habilidad de adaptación de “personalidades anormales”.
Cabe recordar que la estudio dirigida por Herwig Czech, de la Universidad de Viena, accedió a informes escritos por Asperger entre 1928 y 1944. En linea acompanado de lo pasado, entre estos documentos figura una carta fechada en 1938, en la que Asperger remite a la niña Herta Schreiber al centro Am Spiegelgrund en Viena. Durante la ocupación nazi, el envío de un niño a una organismo como esa equivalía, según Edith Sheffer, historiadora de la Universidad de California Berkeley, a firmar una sentencia de muerte.
En linea con lo anterior, no fue aun 1981 que la reconocida psiquiatra Lorna Wing introdujo el término síndrome de Asperger en un artículo de la revista Psychological Medicine. Al analizar la cuestion, a partir de ese momento, el síndrome se popularizó y en ultima instancia se incorporó al DSM en 1994.
El síndrome de Asperger fue definido como un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por dificultades en la interacción societal y patrones de comportamiento e intereses restringidos o repetitivos, sin contar con retraso notable en el progreso del lenguaje ni en la habilidad intelectual. Vale referir que desde el momento en que el momento en que 2013, de la mano de la publicación del DSM-5, dejó de considerarse un diagnóstico independiente y pasó a integrarse dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Como parte de este proceso, cara a este perspectiva, el estudio de Czech ha reconfigurado la valoración histórica de Hans Asperger. Si bien tras la guerra predominó la creencia de que no solo no colaboró, sino que incluso habría protegido a algunos pacientes, la revisión documental lo desmiente, mostrando su rol como parte estructural de los equipos médicos implicados en decisiones de vida o muerte sobre menores.
En linea de la mano de lo previo, pese a Asperger nunca se afilió formalmente al espacio partidario, sí se integró a círculos profesionales afines. En linea junto con lo anterior, sus vínculos con destacados representantes del esquema de eutanasia en Viena, incluido el director de Am Spiegelgrund, reforzaron su lugar en la medicina local.
El director de la clínica infantil donde Asperger trabajaba, Franz Hamburger, fue un ferviente defensor de la ideología nazi y llegó a protegerlo de ser detenido por la Gestapo en dos ocasiones.
El investigador sostiene que los escritos y recomendaciones de Asperger contribuyeron al traslado y muerte de decenas, sino centenares, de niños identificados por los nazis como “defectuosos” o una carga junto con miras a el Estado.
En 1943, expresó que era obligación amparar a estos niños y sus aportes teóricos impulsaron, décadas después, la formulación del concepto de espectro autista. De manera complementaria, la psiquiatra Lorna Wing, inspirada en su obra, extenso la definición y ayudó a disociarla de la iniciativa de psicosis infantil.
Frente a la pregunta acerca de si corresponde modificar el nombre del síndrome, Czech declaró a la agencia Efe: “Simplemente deberíamos ser conscientes del contexto histórico que hay detrás de su origen, pero no borrarlo de nuestro vocabulario”.



