Kiko Rivera fue trasladado a una habitación común del Hospital Sagrado Corazón de Sevilla después de permanecer 48 horas en observación en la Unidad de Cuidados Intensivos. El cantante y DJ había comenzado a sentirse mal el lunes 20 de julio y habría sido ingresado de urgencia en ese centro médico, donde se evaluó su estado ante el riesgo de que sufriera un nuevo accidente cerebrovascular.
La evolución de Rivera fue positiva y permitió su traslado a planta. Allí permanece acompañado por su novia, Lola García, quien se mantuvo a su lado durante todo este período. La internación se conoció después de que el artista anunciara la cancelación de todos sus compromisos profesionales por un “problema grave de salud”.
Horas más tarde, el jueves por la mañana, el hijo de Isabel Pantoja comunicó que había sufrido un nuevo ictus, al que definió como “más fuerte que el anterior”. La noticia llevó a su madre a viajar en avión desde Gran Canaria hasta Sevilla para acompañarlo.
Isabel Pantoja había acudido al hospital el martes para visitar a su hijo, cuando la situación todavía no había trascendido públicamente. En medio del difícil momento familiar, también se encontraría al cuidado de sus nietos Fran, de 13 años, y del resto de los hijos de Rivera. El adolescente es el niño que el DJ tiene en común con Jessica.



