La organización All For Venezuela ha dado un paso significativo en la asistencia humanitaria al despachar desde Miami un primer envío de insumos médicos hacia Venezuela, un país que atraviesa una crisis sanitaria profunda, exacerbada recientemente por los devastadores terremotos que han dejado a su paso un saldo trágico. Este primer envío, compuesto por seis palés de suministros quirúrgicos y hospitalarios, busca aliviar la dramática situación de hospitales y clínicas que carecen de lo más básico para atender a la población. Mayra Pachán, representante de la organización, hizo un llamado a la comunidad para que se una a esta causa, resaltando la urgencia de la situación actual en el país.

Los envíos de insumos se dirigen a varias instituciones clave, entre ellas la Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado (UCLA). Estos centros educativos no solo son bastiones del conocimiento, sino que también funcionan como hospitales en medio de la crisis. Según Pachán, las clínicas de La Guaira también recibirán apoyo, donde los médicos trabajan sin cobrar a pacientes que no encuentran atención en la red pública, una situación que refleja la descomposición del sistema de salud en Venezuela.

Pachán, hablando desde el restaurante 'El Arepazo' en Doral, un lugar emblemático para la comunidad venezolana en Estados Unidos, expresó su preocupación por la infraestructura hospitalaria que, a pesar de estar en pie, no cuenta con los insumos necesarios para operar. La escasez de materiales ha llevado a que muchos pacientes mueran por causas que podrían haber sido tratadas, destacando la urgencia de la ayuda humanitaria. "Están trabajando literalmente con las uñas; no tienen jeringas, no tienen soluciones, no tienen camas", describió, enfatizando las condiciones inhumanas en las que se encuentran los pacientes que son atendidos en pasillos y estacionamientos.

La situación se ha vuelto aún más crítica tras los recientes sismos que han dejado al menos 920 muertos y más de 3.360 heridos. La incapacidad de los hospitales para atender a los heridos ha llevado a que muchos pacientes sean trasladados a otras ciudades como Maracay o Valencia, donde las condiciones no son mejores. Esta cadena de desamparo pone en evidencia la fragilidad del sistema de salud en el país y la necesidad apremiante de asistencia externa.

La organización All For Venezuela, que tiene su sede en California y Miami, ha estado trabajando durante más de once años en este tipo de iniciativas, a menudo en silencio, debido a la sensibilidad política que rodea el envío de material médico al país. A pesar de las restricciones, han logrado establecer colaboraciones con más de sesenta organizaciones en Venezuela, incluyendo universidades y clínicas. La representante mencionó que parte de los insumos enviados provienen de donaciones de terceros, como la cadena de supermercados Bravo, que ha habilitado centros de recolección para facilitar la ayuda.

En sus esfuerzos por mantener la asistencia humanitaria, All For Venezuela ha utilizado redes sociales, en particular Instagram, para publicar listas de medicamentos y materiales necesarios. Por el momento, la organización ha decidido no recolectar agua ni ropa, enfocándose exclusivamente en la urgencia médica. Pachán hizo un llamado a la comunidad para que actúe, pidiendo que no se envíen más venezolanos a morir en su país, destacando que su lucha no está ligada a ningún partido político, sino a un compromiso humanitario por salvar vidas.