En la Legislatura de Santiago del Estero se llevó a cabo la 58ª Sesión Plenaria del Parlamento del Norte Grande, un encuentro que reunió a los líderes de las diez provincias del Norte Argentino. Este evento, presidido por el vicegobernador Carlos Silva Neder, se desarrolló en un ambiente marcado por la presencia de las banderas de cada provincia, simbolizando la unidad y la lucha por un federalismo más equitativo. Durante la jornada, los mandatarios expresaron su preocupación por la situación actual de sus territorios, señalando que la administración nacional ha disminuido los recursos asignados, paralizado obras esenciales y desfinanciado diversas instituciones cruciales para el desarrollo regional. La vicegobernadora de Buenos Aires, Verónica Magario, también se unió al reclamo, manifestando que el gobierno se ha olvidado de las 23 provincias argentinas.
Cerca de un centenar de parlamentarios se congregaron en el salón de sesiones, donde la mesa principal estuvo integrada por figuras clave de la política regional, como Alberto Bernis de Jujuy y Antonio Marocco de Salta. También se hicieron presentes líderes de otras provincias, como Carmen Delgado de Chaco y Ramón Figueroa Castellanos de Catamarca, quienes, junto a sus colegas, coincidieron en la necesidad de revertir la situación crítica que enfrentan. La participación de Magario, que representa a la provincia más poblada del país, aportó un matiz adicional al encuentro, dado que Buenos Aires es a menudo vista como el epicentro del centralismo que margina al interior.
La vicegobernadora bonaerense alineó su discurso con el de los representantes del Norte Grande, enfatizando que el verdadero valor de la Nación radica en sus provincias. Aseguró que, en la actualidad, el gobierno nacional ha descuidado las necesidades de estas regiones, lo que se traduce en un deterioro de las condiciones de vida y bienestar de sus habitantes. Magario subrayó que la falta de atención a las provincias no solo es un problema de recursos, sino que también afecta el desarrollo social y educativo de la población.
En su intervención, Magario no dudó en hacer referencia a datos preocupantes proporcionados por UNICEF, que indican un marcado retroceso en los indicadores de salud y educación de Argentina. Afirmó que el país, que en su momento se destacaba en la región por sus logros en estas áreas, ahora ocupa posiciones desfavorables. Este argumento resalta la urgencia de un cambio en la política nacional hacia un enfoque más federal, que priorice las necesidades de todas las provincias, especialmente aquellas que históricamente han sido relegadas.
La vicegobernadora también abordó la situación económica del país, poniendo de relieve que, a pesar del aumento en las exportaciones, los ingresos del Estado han disminuido notablemente debido a la reducción de las retenciones. Esta paradoja económica pone en evidencia la falta de una estrategia coherente que beneficie a todos los sectores de la economía nacional. Magario advirtió que el país está sacrificando el trabajo local en favor de importaciones, lo que es un claro indicativo de que se necesita una revalorización del trabajo argentino frente a los productos del exterior.
El evento concluyó con un fuerte llamado a la cooperación entre las provincias para trabajar en conjunto por el bienestar de sus ciudadanos. Este clamor por un federalismo real y efectivo es más pertinente que nunca, en un contexto donde las disparidades entre el centro y el resto del país se hacen cada vez más evidentes. La lucha por recursos y atención a las necesidades de las provincias del Norte Argentino no solo es una cuestión política, sino una demanda de justicia social que busca recuperar el equilibrio en el desarrollo del país.



