El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió durante la madrugada del sábado la isla de Flores, en el suroeste de Indonesia, dejó hasta el momento 51 muertos, según informaron este domingo las autoridades locales. El sismo también obligó a evacuar a unas 5.000 personas en la provincia de Nusa Tenggara Oriental.

“En total hay 51 personas que fallecieron”, informó el jefe de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate de Indonesia (Basarnas), el mariscal Mohamad Syafii, en declaraciones a la prensa. El movimiento se registró a las 4.58, hora local, y tuvo su epicentro frente a la costa norte de la isla, a una profundidad de apenas 15 kilómetros, de acuerdo con la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica (BMKG).

Después del sismo se contabilizaron más de 340 réplicas. Además, más de 1.300 viviendas resultaron dañadas, alrededor de 1.000 de ellas con daños graves. También fueron afectados un centenar de escuelas, 36 centros de salud y casi 40 instalaciones gubernamentales, según el balance difundido por las autoridades.

Como medida preventiva, los organismos indonesios emitieron una alerta de tsunami para las zonas costeras cercanas al epicentro. Sin embargo, la advertencia fue levantada poco después, luego de que se evaluara la situación. “Se ha declarado finalizada la alerta temprana de tsunami provocada por el terremoto”, comunicó la agencia meteorológica del país.