Aqualia se adjudicó la construcción y operación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Cajamarca, en Perú, mediante una asociación público-privada (APP) valuada en más de 490 millones de euros. El contrato contempla un horizonte de ejecución de 26 años e incluye el diseño, la financiación, la construcción, la gestión y el mantenimiento de la infraestructura de saneamiento, además de la instalación de un sistema de recolección de aguas residuales.

El proyecto, impulsado por la agencia pública Proinversión, tendrá capacidad para procesar un caudal promedio de 592 litros por segundo. La planta busca poner fin al vertido de aguas residuales sin tratamiento en los ríos Mashcón y Cajamarquino, una situación que afecta al entorno y a la población de la zona.

Según lo informado, la obra beneficiará a unos 365.000 habitantes y generará mejoras en materia de salud pública, protección ambiental y calidad de vida. La iniciativa forma parte de la expansión de Aqualia en Perú, donde la compañía también participa en un proyecto similar en Chincha, adjudicado algo más de un año antes.

Ambas iniciativas representan una inversión conjunta cercana a los 1.000 millones de euros. La empresa sostuvo que estos contratos consolidan su posición en el país andino y su participación en el desarrollo de infraestructuras de agua y saneamiento de alta complejidad. La adjudicación de Cajamarca se enmarca en un esquema de asociación público-privada que asigna a Aqualia las distintas etapas del proyecto, desde su diseño y financiamiento hasta la operación y el mantenimiento.