La alimentación desempeña un papel fundamental en nuestro bienestar tanto físico como mental. Investigaciones recientes han puesto de manifiesto que una dieta equilibrada puede ser clave para disminuir los niveles de estrés. Especialistas en nutrición y salud mental afirman que la selección de ciertos alimentos afecta directamente la producción de hormonas como la serotonina, que es crucial para regular nuestro estado de ánimo.

Según estudios publicados, el organismo reacciona al estrés mediante una interacción compleja de hormonas, siendo la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad, producida en un 95% en el intestino y no en el cerebro. Jan Walker, nutricionista del Hospital Infantil de Colorado, destacó que si las células del tracto gastrointestinal reciben los nutrientes adecuados, se logra una mayor producción de serotonina, lo que subraya la importancia de consumir una dieta rica en vitaminas, minerales, grasas saludables, proteínas y carbohidratos para mantener un equilibrio emocional.

Además de la serotonina, el cortisol es otra hormona que interviene en la respuesta al estrés. Stephani Johnson, profesora de Nutrición Clínica en la Universidad de Rutgers, explicó que este cortisol es esencial para ayudar al cuerpo a manejar situaciones estresantes y que su regulación está estrechamente relacionada con la calidad de los alimentos que consumimos. Ángel Planells, nutricionista y portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética, enfatizó que el organismo humano necesita variedad en la dieta: una combinación saludable de nutrientes es fundamental para optimizar nuestras capacidades mientras enfrentamos los desafíos del día a día.