Las autoridades sanitarias de Salta y Tarija han puesto en marcha un operativo conjunto para frenar el brote de Chikungunya que afecta a la región fronteriza. Esta iniciativa se originó durante una reunión celebrada en Bermejo, donde funcionarios argentinos y bolivianos manifestaron su preocupación por el avance del virus, que también ha impactado en provincias como Córdoba y Tucumán.
El acuerdo, formalizado el martes, contempla varias acciones, entre las que se destacan la vigilancia epidemiológica compartida y la capacitación clínica conjunta. Además, se implementarán medidas para eliminar los criaderos de mosquitos, sobre todo en las áreas comerciales aledañas al río Bermejo. Un primer informe de la provincia de Salta reveló la presencia de Aedes aegypti y Aedes albopictus, los principales vectores del virus, en lugares donde se acumulan neumáticos viejos y residuos.
La reunión fue considerada un avance estratégico, reuniendo a representantes de distintos niveles de gobierno y del sector salud. Entre los asistentes se encontraban miembros de la Subsecretaría de Medicina Social y del Programa de Inmunizaciones de Salta, así como del SEDES Tarija por parte boliviana. Durante el encuentro, se analizaron los casos confirmados y se discutieron protocolos, haciendo hincapié en la necesidad de una respuesta coordinada ante la circulación constante de personas en la región, lo que ha dado lugar a una situación de transmisión sostenida del virus.



