La situación en el geriátrico Apart Los Incas, ubicado en Belgrano, se convirtió en un símbolo del descontrol inicial de la pandemia de coronavirus. En abril de 2020, esta residencia fue cerrada en medio de un contexto crítico, donde el virus se propagaba rápidamente y la comunidad médica aún intentaba comprender su comportamiento.

De los 29 ancianos que residían en el lugar, 19 contrajeron el virus y fueron evacuados por el SAME en un operativo dramático, que atrajo la atención de vecinos y periodistas en medio del confinamiento estricto. Lamentablemente, diez de ellos perdieron la vida en los días posteriores a la evacuación.

El caso culminó en un proceso judicial, donde en junio de 2025, el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°12 de la Ciudad de Buenos Aires había condenado a los apoderados de la institución y a la directora médica a dos años de prisión en suspenso, además de obligarlos a indemnizar a las familias de los fallecidos. Sin embargo, esta semana, la Sala II de la Cámara de Casación y Apelaciones decidió absolver a los acusados, argumentando que no se pudo establecer cómo ingresó el virus al geriátrico, lo que invalidó la imputación por falta de pruebas concretas sobre la responsabilidad en la propagación de la enfermedad.