En febrero, la inflación mayorista experimentó una notable desaceleración, alcanzando un incremento del 1%. Este descenso se atribuye principalmente a la disminución en los costos de productos importados y a un menor aumento en los precios de los productos industriales nacionales. La estabilidad del dólar oficial desempeñó un papel crucial en este comportamiento del índice.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) anunció que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) subió un 1% durante el segundo mes del año, marcando la cifra más baja en nueve meses y 0,7 puntos porcentuales menos en comparación con enero. Este cambio fue impulsado en parte por una caída del 2,7% en los precios de productos importados, coincidiendo con una apreciación del tipo de cambio oficial promedio, que disminuyó un 1,8% respecto al mes anterior.

Además, el incremento en las manufacturas de origen nacional fue de solo un 0,7%, siendo la mitad de lo registrado en enero. Los productos metálicos básicos y las máquinas y equipos mostraron descensos significativos en sus precios. Sin embargo, se anticipa que los conflictos internacionales, especialmente en el Medio Oriente, podrían tener un impacto en los precios de la energía en los próximos meses, lo que podría complicar la tendencia actual de la inflación mayorista.