En el marco de la CERAWeek by S&P Global que se desarrolla en Houston, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, brindó declaraciones que marcan un rumbo optimista para el futuro del proyecto Argentina GNL (Gas Natural Licuado). En una charla con periodistas argentinos, Marín afirmó que, contrariamente a lo que se podría pensar, la guerra en Medio Oriente y el aumento de los precios de la energía no impactarán negativamente en la iniciativa, sino que, por el contrario, la acelerarán. La capacidad de producción proyectada de Argentina GNL se elevará hasta 18 millones de toneladas anuales, gracias a la incorporación de 6 millones de toneladas adicionales a los 12 millones ya contemplados.

Marín destacó el potencial de Argentina para convertirse en un proveedor confiable de energía a nivel global, argumentando que la situación geopolítica actual favorece la expansión del proyecto. "La guerra puede hacer que el proyecto GNL avance con mayor rapidez, manteniendo a nuestros socios actuales", expresó. La estrategia incluye la finalización de la financiación y el avance en la firma de contratos relacionados con gasoductos, buques y otros insumos esenciales, con la expectativa de tener el proyecto culminado para finales de octubre. El CEO de YPF subrayó el respaldo de instituciones financieras de renombre, como JP Morgan, que catalogan esta iniciativa como la más ambiciosa en la historia de la región.

En cuanto a la expansión de la capacidad de producción, Marín reveló que actualmente están en negociaciones para incorporar un cuarto socio en la Etapa 3 del proyecto, destinada a sumar 6 millones de toneladas adicionales. Hasta el momento, participan YPF, ENI y Adnoc, pero el objetivo es encontrar un nuevo aliado que colabore en esta fase de crecimiento. "No estamos buscando un socio adicional, sino que, si se suma, será únicamente para la expansión", aclaró Marín, descartando que la inestabilidad en Medio Oriente haya obstaculizado las negociaciones.

Marín también hizo hincapié en la necesidad de financiamiento para llevar a cabo el proyecto, que se estima en 10.000 millones de dólares para la fase upstream y 20.000 millones para la fase midstream. Este esfuerzo se considera uno de los más complejos y significativos para YPF y la economía argentina. La búsqueda de capital incluye tanto bancos comerciales como de desarrollo, que ofrecen respaldo a quienes facilitan los fondos en caso de que no se cumplan las condiciones acordadas. Según informaciones obtenidas, se destinarán aproximadamente 2.000 millones de dólares a la adquisición de buques para el transporte de GNL producido en Vaca Muerta.

El CEO de YPF también se refirió a la transparencia en los procesos de licitación. "Implementaremos un sistema de compras instantáneas para garantizar la claridad y evitar situaciones incómodas entre proveedores", enfatizó. En relación a un conflicto reciente con proveedores extranjeros de caños, Marín se comprometió a que las licitaciones se realizarán de manera abierta, asegurando que la adjudicación se basará en la mejor calidad y precio disponible.

Por último, Marín analizó el reciente aumento de los precios del petróleo, que superó los 100 dólares por barril. Aseguró que la estrategia de YPF es mantener la estabilidad financiera de la compañía, evitando que se repitan los desequilibrios que se vivieron en el período previo a la guerra en febrero. Con un enfoque sólido en la expansión y la transparencia, YPF se posiciona como un actor clave en el mercado energético internacional, aprovechando las circunstancias actuales para fortalecer su presencia y capacidad de producción.