El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti, realizó declaraciones sobre la marcha universitaria programada para el próximo martes hacia la emblemática Plaza de Mayo. En su intervención, enfatizó que se espera la participación de una amplia variedad de ciudadanos, destacando que "va a ir gente que votó a todos los partidos políticos". En este contexto, Yacobitti no dudó en afirmar que entre los asistentes habrá muchos que optaron por Javier Milei y los candidatos del PRO, a pesar de que estas personas no hayan respaldado la ley de financiamiento universitario.
En una charla mantenida con C5N, el vicerrector manifestó que la mayoría de los participantes serán ciudadanos de a pie que se movilizan en respuesta a la situación actual que atraviesan las universidades. Según sus palabras, el objetivo de la marcha es visibilizar la crisis que afecta a la educación superior y exigir al Gobierno que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en octubre de 2025. Al respecto, Yacobitti anunció que los rectores de las universidades se reunirán con los presidentes de todos los bloques legislativos para buscar alternativas que permitan resolver el conflicto.
El exdiputado nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) subrayó la importancia de acercarse a todos los bloques, independientemente de su postura en la votación de la ley. Para Yacobitti, la situación de las universidades es paralela a la problemática que enfrentan las provincias con respecto a los fondos de coparticipación. En este sentido, mencionó que existen fallos a favor de la Corte Suprema que aún no han sido atendidos por el Gobierno, lo cual genera un descontento generalizado entre los gobernadores y sus administraciones.
Uno de los puntos críticos que se abordará durante la marcha es la falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya ausencia de fondos ha repercutido directamente en los servicios de salud que ofrecen las universidades. Yacobitti detalló que las consecuencias de esta falta de financiamiento se traducen en demoras en la atención de pacientes en los centros de salud universitarios, así como en la imposibilidad de llevar a cabo ciertos tratamientos por carencia de insumos. La situación se agrava aún más cuando equipos médicos fallan, obligando a trasladar a los pacientes a otros hospitales en ambulancia.
Desde la perspectiva del vicerrector, la situación refleja una cuestión de prioridades políticas que, a su juicio, no coloca a la educación pública en la agenda del actual Gobierno. En este sentido, Yacobitti comparó el costo de la deuda vinculada a los hospitales universitarios con la reciente decisión del Gobierno de reducir impuestos a los automóviles de lujo, sugiriendo que esta elección es una clara muestra de las prioridades que se están estableciendo. "Si preferís bajar impuestos a los autos de lujo en lugar de pagar lo que está presupuestado para los hospitales universitarios, es una decisión política, no de recursos", declaró.
El deterioro del sistema educativo también ha tenido un impacto negativo en la planta docente, con cifras alarmantes en varias facultades. Por ejemplo, en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, se reportó la renuncia de 438 profesores, lo que representa una pérdida significativa en un total de 3.200 docentes. Asimismo, en la Facultad de Agronomía, otros 100 investigadores han optado por dejar sus cargos, lo que refleja una crisis que afecta particularmente a las carreras con mayor proporción de docentes de dedicación exclusiva.
Por último, Yacobitti se expresó sobre el estado judicial del conflicto, lamentando que la situación haya llegado a la Corte Suprema. Afirmó que la Corte, en su jurisprudencia, no suele tratar medidas cautelares, lo que complica aún más la resolución del conflicto. La espera de un pronunciamiento judicial en este contexto añade presión a un escenario ya de por sí tenso, donde la comunidad educativa clama por soluciones urgentes a problemas que afectan su funcionamiento diario.



