En un llamado a la acción que busca reconfigurar la dinámica de poder a nivel global, el presidente de Kenia, William Ruto, ha instado a la comunidad internacional a considerar una reforma profunda de la arquitectura mundial, que incluya al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Durante la Cumbre África Adelante, que se lleva a cabo en Nairobi, Ruto enfatizó que el continente africano no está en busca de privilegios, sino de justicia e inclusión. Este evento, que marca un hito al ser la primera cumbre copresidida por un líder africano desde su inicio en 1973, reúne a una treintena de jefes de Estado y Gobierno del continente, subrayando la urgencia de abordar las inequidades que enfrentan los países africanos.

El mandatario keniano expresó su descontento por el hecho de que África, que alberga a casi 1.600 millones de personas y cuenta con 54 naciones soberanas, se encuentre marginada del Consejo de Seguridad de la ONU. Ruto calificó esta exclusión como "indefendible" y argumentó que esta situación ha llevado a una erosión de la legitimidad y credibilidad de la organización internacional. "África merece tener la misma voz que otras naciones en este organismo", afirmó, haciendo hincapié en que la reforma del Consejo no es solo un ajuste administrativo, sino una responsabilidad moral y una necesidad estratégica para restaurar la confianza en el orden mundial.

Más allá de la reforma del Consejo de Seguridad, Ruto también dirigió su crítica hacia el sistema financiero internacional, que define como "estructuralmente desigual". Según el presidente, los países africanos enfrentan costos de préstamos desproporcionadamente altos y restricciones en el acceso a financiamiento, lo que limita su capacidad para desarrollar infraestructura y fomentar el crecimiento económico. Este contexto, señaló, contribuye a una percepción distorsionada del riesgo que afecta negativamente la inversión a largo plazo en el continente.

El presidente de Kenia subrayó que el sesgo inherente de los sistemas de calificación crediticia globales perjudica a las economías africanas y aumenta el costo del capital, lo que a su vez desalienta la inversión necesaria para la transformación económica de la región. Esta situación, según Ruto, es insostenible y representa uno de los principales obstáculos que enfrentan los países africanos en su intento por industrializarse y adaptarse a los desafíos del cambio climático.

La intervención de Ruto en la cumbre no solo se limitó a la crítica, sino que también ofreció una visión de futuro. Propuso que esta cumbre representa una oportunidad para establecer una nueva era de colaboración entre África y sus socios internacionales, una era que se base en la dignidad y la creación de valor, en lugar de la dependencia y la extracción. "No buscamos transacciones a corto plazo, sino una prosperidad compartida a largo plazo", resaltó, enfatizando la necesidad de construir relaciones más equitativas y sostenibles.

La Cumbre África Adelante, coorganizada por el presidente Ruto y su par francés, Emmanuel Macron, también se ha centrado en temas de paz y seguridad, así como en la reforma institucional. En su primera jornada, celebrada en la Universidad de Nairobi, se discutieron asuntos relevantes en el ámbito de los negocios, la cultura y el deporte, lo que denota un enfoque integral para abordar los desafíos contemporáneos que enfrenta el continente. A medida que el evento avanza, queda claro que la voz de África está comenzando a resonar con mayor fuerza en el escenario internacional, exigiendo no solo reconocimiento, sino también acción.