La jornada del lunes en Wall Street estuvo marcada por una notable volatilidad, cerrando de manera inesperada en alza. A pesar de que los principales índices comenzaron con significativas caídas, lograron revertir la tendencia, mientras que el precio del petróleo, que había alcanzado casi los 120 dólares por barril, finalizó por debajo de los 100 dólares. Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contribuyeron a la sensación de que no se intensificaría el conflicto, aunque también se registraron movimientos técnicos que influyeron en el aumento artificial de los precios de las acciones.
Entre los acontecimientos que impactaron en los mercados, se destacó el nombramiento del nuevo líder en Irán, el hijo de Ali Khamenei, lo que se interpretó como un factor que podría agravar el conflicto. Sin embargo, el momento decisivo llegó hacia el cierre de la sesión, cuando Trump comunicó a CBS News que la guerra estaba próxima a su fin y que se estaba considerando la situación en el estrecho de Ormuz. A pesar de las contradicciones en su mensaje, el mercado pareció aferrarse a una posible salida del conflicto, según indicaron analistas de Outlier.
Adicionalmente, expertos en finanzas señalaron que se produjeron cierres de posiciones técnicas por parte de grandes fondos que habían apostado a la baja. Según Aurum Valores, aunque las declaraciones de Trump generaron una calma momentánea, lo más significativo fue la toma de ganancias en operaciones cortas. Esta estrategia, conocida como “shorteo”, permite a los inversores recomprar activos a precios más bajos tras haberlos vendido previamente a un precio mayor, aprovechando la diferencia como ganancia. Especialistas como Juan Ignacio Márquez de Delphos confirmaron que este cierre de posiciones cortas fue fundamental en la recuperación del mercado, aunque advirtieron que aún no hay indicios claros de que la alta volatilidad haya llegado a su fin.



