La industria petrolera en Venezuela está atravesando una transformación significativa, marcando el final de un periodo de estricta nacionalización y control estatal. Este cambio plantea interrogantes sobre el costo y el tiempo necesarios para recuperar los niveles de producción que han caído drásticamente desde la llegada de Nicolás Maduro al poder en 2013, tras la muerte de Hugo Chávez. Desde entonces, la producción se ha reducido en un 67%, y la meta de volver a los 3 millones de barriles diarios de 2011 parece lejana.
Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (CEEPyS), expresó que la estatal PDVSA enfrenta serios desafíos, tanto financieros como técnicos, lo que complica su capacidad de respuesta para reactivar la producción. Según sus estimaciones, en un plazo de dos a tres años, se podría alcanzar una producción de entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios, con un fuerte componente de la colaboración de Chevron, la única compañía estadounidense operando actualmente en el país.
A pesar de que Venezuela es reconocida por tener las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, un estudio reciente de Rystad Energy sugiere que las cifras son menos optimistas. Las reservas económicamente explotables se estiman en solo 60.000 millones de barriles, una cifra notablemente inferior a los 300.000 millones que se mencionaban en 2011. La mayor parte de este crudo se encuentra en la Faja del Orinoco y es de tipo extrapesado, lo que requiere diluyentes para su transporte. Con el reciente levantamiento de sanciones que restringían la venta de estos diluyentes desde EE. UU., se abre una nueva oportunidad para la industria.
Asimismo, las refinerías estadounidenses, que principalmente procesan este tipo de crudo, enfrentan una situación complicada, ya que la mayor parte de su suministro proviene de Canadá. Con un 60% de su petróleo de arenas bituminosas de Alberta, y una disminución en las importaciones de México, la industria petrolera venezolana debe navegar entre la necesidad de inversión y los desafíos del mercado internacional para recuperar su potencial.



