En un acto de profunda conmemoración, Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, ha declarado un periodo de duelo nacional de siete días que comenzará este miércoles. Esta decisión llega en el momento en que se cumple una semana desde el devastador doble terremoto que sacudió el norte del país, un desastre que ha dejado un saldo trágico de alrededor de 2.295 vidas perdidas, según los informes más recientes.
Rodríguez comunicó esta lamentable decisión a través de sus redes sociales, expresando el dolor que siente la nación por las irreparables pérdidas humanas. "En homenaje a la memoria de las víctimas, he decidido decretar duelo nacional por siete días, a partir de las 18:00 de hoy", escribió la mandataria. Este mensaje refleja no solo el pesar por la tragedia, sino también un llamado a la unidad y solidaridad en un momento de gran dificultad para muchas familias venezolanas.
La presidenta también elevó oraciones por la recuperación de los heridos y el bienestar de las comunidades afectadas. Además, hizo mención especial a aquellos que aún permanecen desaparecidos, un número que las autoridades aún no han podido confirmar oficialmente. Este aspecto del desastre resalta la incertidumbre y angustia que viven muchas personas que esperan noticias sobre sus seres queridos, lo que añade una carga emocional significativa a la ya dolorosa situación.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, han tenido un impacto devastador, especialmente en el estado La Guaira, una de las áreas más cercanas a la capital, Caracas. Según el balance oficial, se reportan 1.943 víctimas fatales y 10.571 heridos, cifras que pueden variar a medida que avancen las labores de rescate y evaluación de daños. La magnitud de esta tragedia ha dejado a muchas comunidades en estado de shock y ha movilizado a todo el país en un esfuerzo por ayudar a los afectados.
En respuesta a esta emergencia, el Gobierno de Venezuela ha activado un amplio operativo de asistencia que incluye la atención a 80.870 familias damnificadas. Este despliegue involucra a más de 26.000 efectivos venezolanos, junto con 3.660 rescatistas internacionales, apoyados por 148 unidades caninas y una flota de 49 vehículos de asistencia. Además, se han inscrito 15.467 voluntarios civiles para colaborar en las labores de rescate y ayuda, lo que refleja un esfuerzo colectivo y solidario ante la tragedia.
El impacto económico de este desastre es igualmente alarmante. Una evaluación preliminar realizada mediante tecnología satelital estima que las pérdidas materiales podrían ascender a 6.700 millones de dólares. Este cálculo incluye la destrucción de viviendas, infraestructuras, comercios y vehículos, y ha sido llevado a cabo por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a través de su Análisis Digital Rápido. La magnitud de los daños materiales plantea un desafío monumental para la recuperación del país, que ya enfrenta dificultades económicas y sociales.
En este contexto de luto y solidaridad, el Gobierno ha reafirmado su compromiso de acompañar y proteger a los afectados, enviando un mensaje de esperanza en medio de la adversidad. La tragedia ha unido a la nación en un momento de crisis, donde la resiliencia y el apoyo mutuo se vuelven fundamentales para enfrentar los días oscuros que se avecinan.



