El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, convocó a los intendentes de la provincia en una reunión del Foro de Intendentes de Salta (FIPSA) con el objetivo de fortalecer la colaboración entre el gobierno provincial y los municipios. Durante el encuentro, que tuvo lugar el miércoles, Sáenz enfatizó la importancia de mantener un bloque sólido y cohesionado en tiempos de dificultades económicas, afirmando que el enfoque actual debe centrarse en el presente y no en las elecciones venideras. “Estamos pensando en el mañana; no tenemos tiempo de pensar en los comicios del año que viene”, subrayó el mandatario, marcando una clara línea de acción en su gestión.

En la Asamblea General Ordinaria de la FIPSA, se renovaron las autoridades de la Comisión Ejecutiva, con Marcelo Moisés de Apolinario Saravia asumiendo la presidencia y Efraín Orosco de El Carril ocupando la vicepresidencia. Esta renovación es clave para el fortalecimiento del trabajo conjunto entre los diferentes municipios, en un contexto donde la coordinación y el apoyo mutuo son esenciales para enfrentar los desafíos que se presentan. Sáenz, acompañado por su jefe de Gabinete, Sergio Camacho, tuvo la oportunidad de dialogar con los alcaldes sobre las problemáticas que afectan a las comunidades locales.

En su discurso, el gobernador abordó la situación económica que atraviesa el país, haciendo hincapié en la necesidad de equilibrar las finanzas provinciales con la atención a los sectores más vulnerables. “La verdad es que son momentos muy difíciles los que estamos pasando y lo hacemos juntos”, expresó, reconociendo la relevancia de la unión entre el Gobierno provincial y los intendentes para brindar respuestas efectivas a la población.

Sáenz también reiteró su compromiso con el diálogo constructivo con el Gobierno Nacional, al tiempo que destacó la importancia de las inversiones en salud, educación e infraestructura. “Nosotros necesitamos más que nadie estas áreas en el interior”, afirmó, señalando que muchas veces las decisiones tomadas en la capital no reflejan la realidad de las provincias. El mandatario manifestó que el enfoque debe estar en resolver los problemas cotidianos que afectan a los ciudadanos, como la falta de medicación para los abuelos y las dificultades que enfrentan los jóvenes en su búsqueda de oportunidades.

El gobernador no eludió la crítica hacia el Gobierno Nacional, recordando que Salta ha tenido que asumir responsabilidades que deberían ser del Estado central, como el financiamiento de incentivos docentes y la atención de los recortes en subsidios al transporte. “Estamos haciendo frente a lo que nos corresponde y a lo que Nación ha recortado”, señaló, evidenciando la necesidad de un mayor apoyo federal para abordar las demandas locales.

En un momento de su intervención, Sáenz reflexionó sobre la disparidad que existe en el país, señalando que “hay dos Argentinas, una que tiene todo y otra que le falta mucho”. Esta declaración resuena con la realidad de muchas provincias que enfrentan restricciones y desigualdades en comparación con la capital. El gobernador concluyó reafirmando su compromiso con la gente y su determinación de trabajar en la resolución de los principales problemas que aquejan a los salteños, desestimando cualquier distracción electoral en el horizonte inmediato.