Ministros y funcionarios de Asuntos Europeos de varios países advirtieron este martes a España que no consideran aceptable condicionar el avance de la ampliación de la Unión Europea al reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales del bloque. La posición española será defendida en Bruselas por el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro.

El viceministro de Asuntos Europeos de Lituania, Sigitas Miktus, fue categórico al referirse a la estrategia del Gobierno de Pedro Sánchez. “Para Lituania esto no es aceptable”, afirmó al llegar a la reunión de ministros europeos, en la que fue consultado sobre la posibilidad de que España bloquee el proceso de ampliación si antes no se acepta la oficialidad de las tres lenguas cooficiales.

La ampliación tiene entre sus principales candidatos a Montenegro y Albania. En una línea similar a la de Lituania, el secretario de Estado de Alemania para Europa, Gunther Krichbaum, alertó sobre los riesgos de abrir debates que puedan afectar la unidad europea. “No es útil” trasladar una reclamación de carácter doméstico al debate comunitario sobre la ampliación, sostuvo. Además, afirmó: “Estoy en contra de una bilateralización de la integración europea”, en rechazo a que la discusión sobre las lenguas cooficiales quede vinculada a la política de incorporación de nuevos Estados miembros.