Desde que asumió la presidencia el 1 de marzo del año pasado, Yamandú Orsi ha marcado un claro distanciamiento de la política exterior de Estados Unidos. En un contexto donde la administración estadounidense, liderada por Donald Trump, busca fortalecer la cooperación con sus vecinos y contener la creciente influencia de China, Uruguay ha optado por estrechar lazos con el régimen asiático.

El ex embajador uruguayo ante la OEA, Washington Abdala, destacó que el verdadero problema no radica en las visitas a China, sino en no comprender la importancia de la política exterior estadounidense. Abdala enfatizó que Uruguay ya no forma parte del “club de amigos” de Trump, diferenciándose de otros países de la región como Argentina y Paraguay.

A principios de enero, Orsi mostró su postura al expresar su “seria preocupación” por la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. Su gobierno se ha alineado con naciones progresistas y ha establecido un diálogo con líderes como Pedro Sánchez de España. Recientemente, Orsi realizó una visita a China, donde firmó un acuerdo de asociación estratégica integral, generando inquietud en Estados Unidos y Taiwán sobre el potencial aumento de la influencia china en América Latina.

La delegación uruguaya, compuesta por 150 miembros, incluyó funcionarios, empresarios y sindicalistas, con el objetivo de fortalecer las relaciones bilaterales y expandir el intercambio en diversas áreas. Durante su estadía, Orsi se reunió con destacados líderes chinos y visitó instituciones académicas y de investigación en Beijing y Shanghái, marcando un paso significativo en su política exterior.

Además, la Cancillería de Uruguay expresó su profunda preocupación por los recientes ataques militares en Irán, reflejando la postura crítica del país ante conflictos internacionales.