El gobierno uruguayo, encabezado por Yamandú Orsi, ha anunciado un ambicioso plan de seguridad nacional que incluye la construcción de dos cárceles de máxima seguridad. Esta medida surge ante la creciente preocupación por la expansión del crimen organizado en el país y se espera que las nuevas instalaciones estén operativas durante el primer semestre del año.
En declaraciones recientes, Orsi destacó que estas cárceles estarán equipadas con controles rigurosos y tecnología avanzada, destinadas a albergar a individuos condenados o acusados de delitos que representen un grave riesgo para la seguridad pública. Carlos Negro, ministro del Interior, explicó que la construcción se llevará a cabo en terrenos militares, lo que permitirá un manejo más seguro de los reclusos peligrosos que dirigen organizaciones criminales en los barrios.
Negro precisó que el diseño de estas cárceles se enfocará en la seguridad, con un acceso rápido y seguro a los tribunales y la Fiscalía cuando sea necesario trasladar a los internos. Además, cada una de las nuevas instalaciones tendría capacidad para aproximadamente 50 reclusos. Actualmente, las cárceles de máxima seguridad en Uruguay enfrentan un serio problema de sobrepoblación, lo que ha llevado al gobierno a buscar soluciones efectivas para el manejo de estos delincuentes de alto perfil.



