La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) reclamó este lunes una “acción política urgente” para enfrentar el impacto de los incendios forestales en España. Según la organización, en lo que va de 2026 ya se quemaron 150.000 hectáreas, entre zonas arboladas, pastizales, fincas y poblaciones, con una pérdida patrimonial e inmaterial que consideró incalculable.

UPA advirtió que la situación se suma al impacto recurrente de los incendios registrado en años anteriores. En ese contexto, señaló que el calentamiento global está generando veranos más cálidos y secos, condiciones que dejan al campo español particularmente expuesto al inicio y la propagación de las llamas.

Ante este escenario, la entidad pidió a los representantes políticos de todas las ideologías que dejen de lado las “discusiones inútiles” y avancen hacia un “marco de colaboración coordinado”. Para la organización, esa estrategia debe contar con el asesoramiento de expertos y técnicos y con la participación activa de las entidades del sector agrario.

En materia presupuestaria, UPA reclamó aumentar los fondos públicos destinados prioritariamente a la prevención, por encima de las tareas de extinción. Entre las medidas que consideró necesarias mencionó la limpieza de montes y parcelas abandonadas, la construcción de cortafuegos y reservas de agua, y el mantenimiento activo del territorio.

La organización agraria también calificó de “urgente” la necesidad de mejorar y dignificar las condiciones laborales de los profesionales que trabajan en la prevención y la extinción de incendios.